 El presidente alemán Horst Koehler (C) y su esposa, junto a su contraparte brasileño Luiz Inacio Lula da Silva (D)
(AFP)
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BRASILIA (AFP) -
El presidente brasileño Luiz Inacio Lula da Silva propuso este jueves triangular esfuerzos con su par estadounidense George W. Bush y la canciller alemana Angela Merkel para impulsar un acuerdo en las negociaciones de la Organización Mundial del Comercio (OMC).
Lula pretende tratar el tema en su reunión con Bush el viernes, y después llamar "a la canciller Angela Merkel, para que podamos construir una ingeniería comercial y que en las próximas tres o cuatro semanas podamos anunciar al mundo que finalmente los países más pobres tendrán una oportunidad de desarrollarse".
El mandatario brasileño hizo estas declaraciones tras reunirse con el presidente alemán, Horst Kohler, a quien pidió que transmita su mensaje a Merkel. Alemania preside actualmente la Unión Europea (UE) y acogerá una cumbre del G8 en junio.
En una breve declaración a la prensa, Kohler dijo que su país comparte el objetivo de relanzar las negociaciones de la Ronda de Doha y se declaró "optimista".
"Le aseguré al presidente Lula que la canciller tiene el objetivo de relanzar las negociaciones de Doha y conducirlas a buen término. Es prioridad para nuestra canciller, en el ámbito también de la presidencia de la UE, que Alemania ejerce ahora, y del G8", afirmó el presidente germano.
"La ronda de Doha es clave para combatir la pobreza, tenemos que aprovechar esta oportunidad", concluyó Kohler, quien se considera amigo de Lula, a quien conoció en 2002 cuando era director gerente del Fondo Monetario Internacional (FMI).
"Brasil, en el G20, y Alemania, en la Unión Europea, tienen todas las condiciones de ejercer un liderazgo decisivo en ese esfuerzo" para llegar a un acuerdo en la OMC, expresó Lula.
Brasil lidera con India el llamado Grupo de los 20, que defiende los intereses de las naciones en desarrollo y que enfrenta en las negociaciones a la UE y Estados Unidos, a los que exige mayor acceso a mercados.
Europa y Estados Unidos piden por su parte más apertura para sus productos industriales y servicios a las naciones emergentes.
Lula afirmó que "de parte de Brasil y del G20, estamos dispuestos, si tenemos en cuenta la proporcionalidad (el tamaño de cada país y su situación económica), a ser flexibles sobre productos industriales y los servicios para que pueda haber acuerdo".
Kohler destacó que "Brasil es consciente de que, para el relanzamiento de las negociaciones de la Ronda de Doha, cada uno tiene que dar un paso adelante".
El lunes pasado el presidente Lula había anunciado que pretende conversar "a fondo" sobre el asunto con Bush, en la bilateral que ambos mantendrán el viernes en Sao Paulo. Lula consideró que "estamos próximos a un acuerdo" para concluir la Ronda de Doha de la OMC.
"Si no hay un acuerdo que brinde una oportunidad a los países más pobres del planeta, no combatiremos apropiadamente ni la pobreza, ni el hambre, y mucho menos el terrorismo", aseguró Lula.
El pasado año, antes del estancamiento de las negociaciones de la OMC, Lula ya había propuesto una cumbre presidencial al respecto. Esta vez insistió: "pienso que estamos en un momento de decisión política", y llamó a una "decisión de los principales dirigentes de este mundo".
Lula anunció que aceptó la invitación de Merkel para participar en la reunión ampliada de la Cumbre de Jefes de Estado y de gobierno del G8, el próximo 8 de junio, en Heiligendamm. Y también envió una invitación a la canciller, a través del presidente alemán, para que visite Brasil.
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