 Imagen del Che en la Plaza de la Revolución en La Habana
(AFP)
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LA HABANA (AFP) -
Dos compañeros de armas de Ernesto Che Guevara en Cuba y Bolivia se adelantaron siete meses a la conmemoración de los 40 años de la muerte del guerrillero, y salieron al paso de quienes hacen "fábulas" y "tergiversaciones" en los aniversarios cerrados.
"Siempre que se acerca un aniversario cerrado de la muerte del Che, comienza la propaganda política y las tergiversaciones", dijo el general (r) Harry Villegas (66 años), el "Pombo" de la guerrilla boliviana, que también peleó al lado del argentino en Cuba y el Congo.
Villegas acudió el miércoles a la Unión de Escritores y Artistas de Cuba (UNEAC), donde su amigo y compañero Leonardo Tamayo (65), "Urbano" en la guerrilla boliviana, presentó el libro "En la guerrilla junto al Che".
Con su uniforme de coronel del ministerio del Interior, "Urbano", quien cumplió "misiones internacionalistas" en Angola y Nicaragua, relató sus recuerdos con sencillez y humor.
"No me imaginaba que se iba a convertir en uno de los más sagrados símbolos de la lucha revolucionaria de los pueblos del mundo", dice "Urbano, en su libro, un testimonio escrito por el periodista José Mayo.
En 1997, año del 30 aniversario, los cubanos localizaron y repatriaron a la isla los restos del Che y otros guerrilleros, pero críticos y detractores tuvieron casi toda la iniciativa en el cine y la literatura.
Si en La Habana vieron con malos ojos "La vida en rojo" del ex canciller mexicano Jorge Castañeda, peor les supo "Memorias de un soldado cubano", de Dariel Alarcón (67), "Benigno", el tercer cubano sobreviviente de la guerrilla, que vive en el exilio en Paris desde 1996.
Considerado por Cuba un "traidor", "Benigno" confió sus recuerdos a la escritora venezolano-francesa Elisabeth Burgos, quien se casó en 1968 con el filósofo francés Régis Debray, muy vinculado al proyecto boliviano del Che.
En febrero pasado, los periodistas Bertrand de la Grange y Maité Rico afirmaron en su artículo "Operación Che. Historia de una mentira de Estado" que Fidel Castro se empeñó a toda costa en encontrar y repatriar los restos de Guevara para distraer la atención nacional de la grave crisis económica que atravesaba su país.
Citando testimonios, los autores concluyen que la osamenta sepultada en el mausoleo de Santa Clara (centro de Cuba), no es la de Guevara y que el equipo forense cubano, dirigido por Jorge González, falseó pruebas para cumplir órdenes de Castro.
Pero Villegas afirma que la autenticidad de los restos "se definió científicamente, con todas las pruebas de ADN, con todas las pruebas históricas, en los lugares donde él (estuvo), y análisis de los huesos donde él había tenido fracturas, y de la dentadura".
Acerca del artículo opinó que "siempre que se acerca un aniversario cerrado de la muerte del Che, comienza la propaganda política y las tergiversaciones", y que también aparecen historias de supuestas discrepancias entre Castro y Guevara.
"No van a las fuentes, que son Fidel y el Che, lo que Fidel dice del Che, y lo que el Che dijo de Fidel. El Che dijo que él tenía realmente un gran amor y un gran cariño por Fidel; en su carta de despedida él lo dijo", subrayó.
Este año se conmemora el 40 aniversario de la captura del Che Guevara en las selvas de Bolivia y su ejecución a tiros el 9 de octubre de 1967 por un oficial boliviano.
Villegas habló sobre la decisión del Che de marchar al sur de Bolivia a socorrer a la segunda columna de la guerrilla, comandada por Vitalio Acuña (Joaquín), la que cayó en una emboscada y fue aniquilada.
Visto a la luz actual, la decisión puede considerarse un error militar, que llevó a la derrota de la guerrilla, "pero el Che no podía abandonar a su gente y bajó 600 km a buscar a Joaquín: y nos metimos en la boca del lobo", dijo.
En la batalla final "el Che podría haberse salvado" si se hubiera retirado como hicieron otros, pero "se queda a combatir para que los enfermos puedan salir". "Si él se va, los que se joden son los enfermos", concluyó.
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