|
|
|||||
|
|
En Guardia Jorge Guardia Quirós Algunas personas que, con esfuerzo, ahorran su platita para invertir en títulos a plazo me preguntan, preocupados, si en Costa Rica seguirán bajando las tasas de interés. Yo los comprendo. Sienten que la rentabilidad real de sus inversiones se les esfuma, como agua entre los dedos. Me gustaría poder ofrecerles una respuesta contundente, categórica. Pero no puedo. Esta vez, por mala suerte, tendrán que conformarse con una respuesta sicalíptica: depende. Depende de las expectativas de inflación para el presente y próximo años. Depende de la estabilidad de los mercados financieros internacionales, hoy en franca turbulencia. Y depende, también, de las políticas fiscales y monetarias oficiales. En el futuro, todo es posible. Pero las autoridades tendrán que valorar si conviene reducirlas más sin correr el riesgo de tener que revertir el proceso y perder credibilidad. Podría desestabilizar el mercado financiero y ocasionarles pérdidas innecesarias a esos ahorra- dores inquietos que llegaron, confiados, a los bancos, fondos de inversión y operadoras de pensiones. Con la platita de las pensiones no se juega. Y, aunque la inflación acumulada de febrero del 2006 a febrero del 2007 cayó al 8,6% y mostró una clara tendencia a la baja, no hay que sobrestimar las verdaderas razones de la caída ni ignorar las causas estructurales de la inflación, aún latentes. La baja se dio al moderarse los precios del petróleo y la devaluación, pero la política monetaria sigue expansiva. La liquidez subió un 24%, las tasas de interés bajaron y el crédito al sector privado se alzó un 25%. Y aunque las expectativas medidas por el Banco Central sean favorables, la muestra es poco representativa (estadísticamente) por realizarse entre un grupo seleccionado pero pequeño de personas (batazo calificado). Yo lo sé. Estoy en la lista de bateadores emergentes. Me preocupa que las tasas reales de interés sigan siendo negativas. Basta comparar la rentabilidad de los títulos cero cupón a un año (7,16%) con la inflación acumulada en los últimos 12 meses (8,6%). Aun si se compara con la inflación esperada (8,7%), las tasas pasivas resultan negativas. Se podría estimular el gasto e inhibir el ahorro. Sin embargo, el Banco Central puso en su mira una ambiciosa meta de inflación para el 2008: el 6%. Si se decide a aumentar las tasas para hacerlas positivas y reducir la inflación, entrarían más capitales y se obligaría a emitir y abortar las metas de inflación, dado su propio compromiso de sostener la banda inferior. Está, así, en una encrucijada: intervenir o flotar; desinflar los precios o el tipo de cambio. Pero aún no se decide a liberarlo ni librarse.
|
|
|||
|
© 2007. GRUPO NACIÓN GN, S. A. Derechos Reservados. Cualquier modalidad de utilización de los contenidos de nacion.com como reproducción, difusión, enlaces informáticos en Internet, total o parcialmente, solo podrá hacerse con la autorización previa y por escrito del GRUPO NACIÓN GN, S. A.
Si usted necesita mayor información o brindar recomendaciones, escriba a webmaster@nacion.com Apartado postal: 10138-1000 San José, Costa Rica. Central telefónica: (506) 247-4747. Servicio al cliente: (506) 247-4343 Suscripciones: suscripciones@nacion.com Fax: (506) 247-5022. CONTÁCTENOS |