 Piden clausura de Guantánamo en Cuba
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WASHINGTON (AFP) -
Estados Unidos admitió este martes por primera vez los cuestionamientos a su propia política de derechos humanos, dañada por el trato de los prisioneros de la guerra antiterrorista, en su informe anual sobre el tema en el que volvió a criticar a Cuba y Venezuela.
El Departamento de Estado reconoció que "el propio balance" de Washington en el ámbito de los derechos humanos ha sido severamente criticado por el trato infligido a prisioneros en la lucha antiterrorista en centros de detenciones como el de Guantánamo (Cuba) o la cárcel de Abú Graib en Irak.
"Reconocemos que escribimos este informe en un momento en que se cuestiona nuestro propio balance y las medidas que hemos tomado para hacer frente a los ataques terroristas contra nosotros", afirmó el Gobierno, al tiempo que admitió que su "sistema democrático no es infalible, pero sí debe rendir cuentas".
En su informe anual sobre la situación de les derechos humanos en el mundo, el Departamento de Estado sumó a Eritrea a su lista de los países que menos respetan los derechos humanos: Cuba, Corea del Norte, Birmania, Irán, Zimbabue, China y Belarús.
"El Gobierno eritreo es uno de los más represivos de Africa subsahariana", afirmó el Gobierno norteamericano, en un documento en el que pasó revista a las violaciones de los derechos humanos en todos los países del mundo, salvo Estados Unidos e Irak, donde tiene desplegada sus tropas desde la guerra de 2003.
Como resulta habitual, el informe criticó a Cuba y aseguró que la situación empeoró desde que el presidente Fidel Castro delegó el poder provisionalmente a su hermano Raúl el 31 de julio, siguiendo la línea del Departamento de Estado de los últimos meses que denunció "un endurecimiento" en la isla caribeña.
"En 2006, el Gobierno (cubano) aumentó su acoso a los disidentes y a otros ciudadanos considerados una amenaza para el Gobierno, a menudo mediante operaciones llamadas actos de repudio que incluyen insultos verbales y ataques físicos", aseguró el informe.
Como también resulta habitual, el otro país de la región en ser muy criticado fue Venezuela, aunque el Gobierno del presidente Hugo Chávez no ha sido incluido en la lista negra, a pesar de sus deterioradas relaciones con Washington.
El Gobierno venezolano "siguió hostigando a la oposición y Organizaciones No Gubernamentales (ONG) y debilitando la independencia judicial" el pasado año, aseguró el informe, aunque admitió que "observadores internacionales juzgaron generalmente libres y justas" las elecciones ganadas por Chávez en diciembre.
Respecto al "acoso y intimidación de grupos de la sociedad civil", el Departamento de Estado destacó el ejemplo de la ONG opositora Súmate, una organización de observación electoral que promovió en 2004 un referéndum contra Chávez destinado a revocarle su mandato.
En el resto de América Latina, Estados Unidos elogió a Colombia, su principal aliado en la región: "A pesar de que persisten serios problemas, el respeto del Gobierno de los derechos humanos ha siguiendo mejorando", afirmó.
En cambio, Washington también criticó la persistencia de la "cultura profundamente arraigada de impunidad y corrupción, especialmente a nivel estatal y local" en México.
Asimismo, Estados Unidos criticó el "fracaso" del Gobierno guatemalteco en investigar los crímenes perpetrados por las fuerzas del orden, y "serios problemas de derechos humanos" en Honduras "exacerbados por la corrupción del Gobierno", la impunidad y la violencia pandillera.
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