 Lady Diana
(AFP)
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LONDRES (AFP) -
La investigación judicial sobre la muerte de la princesa Diana de Gales y Dodi al Fayed fue aplazada este martes hasta octubre, a pedido del multimillonario egipcio Mohamed al Fayed, quien obtuvo así su segunda victoria legal en este caso.
Al Fayed había alegado la víspera que necesitaba más tiempo para presentar pruebas de que la pareja, que murió en agosto de 1997 en un accidente de tránsito en París, había sido víctima de una conspiración urdida por los servicios de inteligencia británicos.
La juez Elizabeth Butler-Sloss, que está a cargo del proceso que investigará las circunstancias de muerte de Diana y de su novio anunció que la investigación judicial empezará en octubre, y no en mayo como estaba previsto, lo que representa una nueva victoria legal para Al Fayed, padre de Dodi.
Butler-Sloss anunció en un comunicado que la investigación iba a aplazarse "hasta o alrededor" del 1 de octubre, la fecha que solicitó el padre de Dodi.
Los abogados de Al Fayed, propietario del lujoso almacén londinense Harrods, habían pedido la víspera al Alto Tribunal de Justicia británico el postergamiento hasta el 1 de octubre del inicio de la indagación sobre la muerte de Diana, de 36 años, y Dodi, de 42.
Los abogados del multillonario egipcio argumentaron que "tenían un enorme trabajo" para preparar la indagación, y que no tenían el tiempo necesario para hacerlo, por lo que solicitaron un aplazamiento de seis meses de la investigación, que debía empezar en mayo próximo.
Fayed obtuvo la pasada semana una primera victoria legal, al ganar la apelación para que un jurado determine las causas de las muertes de Diana de Gales y Dodi Al Fayed.
Tres jueces británicos revocaron la decisión de Butler-Sloss, quien había determinado que ella iba a estar a cargo de la pesquisa, sin asistencia de un jurado.
Tras ese revés, Butler-Sloss pidió la víspera a los abogados de Fayed que presenten pruebas para apoyar las alegaciones de que la pareja, que murió en agosto de 1997 en un accidente de tránsito en París, había sido víctima de una conspiración urdida por los servicios de inteligencia británicos.
En una vista preliminar sobre el caso celebrada el lunes en el Tribunal Superior de Londres, la juez indicó que no había recibido hasta el momento ninguna prueba respaldando los alegatos de Fayed.
La "princesa del pueblo", su novio y Henri Paul, el conductor del vehículo Mercedes en el que viajaban, perecieron el 31 de agosto de 1997, cuando el coche se estrelló contra una columna en el túnel subterráneo del puente del Alma, en París.
El millonario reafirmó tras obtener su primera victoria legal que quiere que el príncipe Carlos, el ex esposo de Diana, y el padre del heredero de la corona británica, el príncipe Felipe, den testimonio en la audiencia.
Calificando a ambos príncipes de "asesinos", Al Fayed afirmó que ellos dos "tienen que venir a la audiencia porque son ellos que ordenaron el asesinato".
La comisión oficial de investigación británica, que durante tres años estudió 20.000 documentos e interrogó a unos 400 testigos, determinó el año pasado que eran "infundadas" las teorías de que la muerte de la princesa Diana fue un asesinato.
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