 El escritor colombiano Gabriel García Márquez
(AFP)
|
BOGOTA (AFP) -
Gabriel García Márquez, el Nobel de Literatura nacido en Aracataca, un mísero y perdido pueblo de la costa norte de Colombia que inspiró buena parte de su obra e impronta en su novela emblemática 'Cien años de soledad', cumple este martes ochenta años.
Pero 2007 para García Márquez no es sólo el año en que se convierte en octogenario; también es el año en que se cumplen cuatro décadas de haber publicado la historia del coronel Buendía atrapada mágicamente en 'Cien años de soledad'.
Y hay más: 25 años de haber recibido el máximo galardón universal de las letras y 60 de haber iniciado su prolífera producción literaria con la publicación de su primer cuento 'La tercera resignación'.
"La verdad que yo escribo, simplemente, porque me gusta contarles cosas a mis amigos", declaró en 1968 en una entrevista García Márquez, quien lo único por lo que lamenta morir es por no poder referir después esa historia, según dijo en otra entrevista.
Con 22 obras publicadas, la última de ellas en 2004, 'Memoria de mis putas tristes', afirmó en 1967: "Me parece que se necesita una enorme irresponsabilidad para ser escritor".
Esa 'irresponsabilidad', que le ha permitido vender 32 millones de copias de 'Cien años de soledad', será reconocida por las academias de la lengua española con una edición de un millón de ejemplares de esa novela, durante el Congreso Internacional del Español, a fin de marzo en el puerto colombiano de Cartagena.
La lectura ininterrumpida de ese texto, por parte de políticos, artistas y periodistas en Madrid, fue el homenaje que España rindió este lunes a quien es considerado el escritor vivo más importante del idioma español.
"García Márquez es un regalo del cielo", sintetizó Harold Gramatges, vicepresidente de la Unión de Escritores y Artistas de Cuba, donde se iniciará un ciclo de películas en honor del Nobel, mientras que en Italia se anunció la puesta en escena de su monólogo "Diatriba de amor contra un hombre sentado".
El martes el gobierno colombiano anunciará la reconstrucción de la casa en la que vivió en Aracataca como punto de partida de la celebración del año García Márquez.
'Gabo', como lo llaman sus más cercanos amigos, entre los que se cuenta el líder cubano Fidel Castro, vive hace ya más de dos décadas en Ciudad de México, aunque mantiene abierta su casa colonial de Cartagena.
En ese histórico balneario se reunieron este lunes los directores que llevaron a la pantalla grande algunas de sus obras, en el marco del 47 festival de cine de Cartagena, que además realizó el fin de semana una "maratón" con todos esos filmes y los documentales referidos al escritor.
El cortejo del novelista con el cine data de la década de los años 50 y logró su mayor concreción en 1986 cuando fundó la Escuela Internacional de Cine y Televisión, en San Antonio de los Baños, Cuba.
La isla caribeña comunista es frecuentemente visitada por García Márquez, no sólo por el vínculo con la escuela, sino por su amistad y afinidad ideológica con Castro. "Yo creo que tarde o temprano el mundo será socialista, quiero que sea, y cuando más pronto mejor", declaró García Márquez en 1968.
Sus convicciones, pese a su renuencia a que sea utilizado políticamente, lo llevaron a colaborar en la sombra con el proceso de paz que permitió a principios de los años noventa desmovilizar a la guerrilla colombiana del M-19.
Iniciado en el mundo de las letras como reportero tras abandonar sus estudios de abogacía en la estatal universidad Nacional de Bogotá, García Márquez asegura que nunca dejó ese oficio periodístico.
Varios de sus reportajes se han convertido en parte integral de su obra, como ocurrió en 1996 cuando publicó la extensa crónica periodística: 'Noticia de un secuestro'.
En ella relata los secuestros de varias personalidades, entre ellas el actual vicepresidente colombiano Francisco Santos, ordenados por el extinto capo del narcotráfico, Pablo Escobar.
Su sensibilidad periodística para narrar es para algunos analistas el sello de identidad de su obra, como manifestó el recientemente fallecido Ryszard Kapuscinki.
"Aunque tengo una enorme admiración por sus novelas, personalmente considero que la grandeza de García Márquez estriba en sus reportajes", escribió en 2002 el periodista polaco.
|