Búsqueda
Avanzada
Domingo 04 de marzo, 2007
San José, Costa Rica.

  Servicios | Archivo | Escríbanos | Fax gratis | Nacion.com en PDA, celular, e-mail,  

Noticias
Nacionales
Sucesos
Deportes
Internacionales
Economía
Aldea Global
Week in Review
Copa Nacional Ciclismo Montaña AM-PM
Campeonato 2006-2007

Editoriales y Opinión
Opinión
Cartas
Xpresiones
Chats
Foros
Obituario

Ocio y Cultura
En detalle
Viva (Entretenimiento)
Áncora (Cultura)
Tiempo Libre
Teleguía
Proa (revista dominical)
La Nación en Imágenes
Cinemanía
Tarjeticas
Horóscopo
Crucigrama
Calendario 2007

Especiales Noticiosos
Nueva ley de Migración
Texto preliminar del TLC Costa Rica-EE.UU. y noticias publicadas
Conferencia mundial sobre sida 2006
Mundial 2006
Elecciones 2006
Especial Escogiendo Escuela
Listado Completo

Educación y Ciencia
Zurquí (Niños)
Raíces (Geneología)
Tribuna del Idioma

  Documentos
Leyes
Informes

Especiales
Especial de salud: Bienestar integral
Festival Imperial
Inventario completo

Quiénes somos
Teléfonos, fax y direcciones de La Nación
Preguntas frecuentes nacion.com
Ver edición más actual de nacion.com
Equipo de nacion.com
Emails de Redacción
Trabaje en Grupo Nación

Noticias Opinión:

Foto Principal: 1461316
/LA NACIÓN

Remembranzas de la reforma universitaria


Claudio Gutiérrez Ph.D.
gutierre@UDel.Edu


El 23 de agosto del 2006 no pude resistir el impulso de ir a saludar a don José Joaquín Trejos con ocasión de su exaltación a benemérito de la patria. No solo por ese reconocimiento sino también para abrazarlo 50 años después de lo que realizamos juntos con Enrique Macaya. No fue posible hacerlo pues solo pudimos verlo en video. Le dedico estos recuerdos en lugar del abrazo.

El 30 de abril de 1955 la Asamblea de la Universidad de Costa Rica aprobó por unanimidad el acuerdo de reorganización que conocemos como “reforma universitaria”. Era un salto adelante que habría de influir enormemente en la llegada a la edad madura de nuestra patria. Se creaba la Facultad de Ciencias y Letras que coordinaría los departamentos de disciplinas básicas comunes a distintas carreras; los planes de estudio estarían a cargo en conjunto de las escuelas profesionales y esos departamentos. Esta era la primera vertiente de la reforma: departamentalización. La segunda era la creación de los estudios generales, tendientes a compensar la “barbarie del especialismo” denunciada por Ortega y Gasset, 25 años antes. Se impartirían en un primer año de tiempo completo. Se creaba la Facultad de Educación, para la expedición de títulos de profesores, pero la parte académica de los planes la atendería el departamento correspondiente. Era un prodigio de conciliación de posiciones antagónicas, lograda por el liderato de Rodrigo Facio. Quedaba una ingente tarea: llevar los acuerdos a la práctica. Para ello se otorgaban al Consejo Universitario plenos poderes, los cuales ejerció nombrando un triunvirato que debía ejecutar los acuerdos en el escasísimo plazo de un año.

Los tres mosqueteros. Tal triunvirato, apodado por Carlos Monge “los tres mosqueteros de Rodrigo Facio”, estuvo constituido por Enrique Macaya, decano de Ciencias y Letras; José Joaquín Trejos, vicedecano, y este servidor, secretario. Los tres pasamos a integrar su consejo directivo fundador. Macaya había aceptado el puesto solo por un año; lo cedería a Trejos, quien lo sucedería en el cargo. Yo sucedería a don José Joaquín unos años más tarde.

La expresión ‘tres mosqueteros’ nos describía bien: uno para todos y todos para una, la nueva Universidad de Costa Rica. Era un trío balanceado. En edad: cada uno 15 años mayor que el otro. Y en lo que cada uno podía aportar: Macaya, un poco desde la estratosfera, contribuiría la inspiración, profeta de la idea germinadora. Trejos, amplio conocimiento de la universidad y del programa de estudios generales de la Universidad de Chicago. Por mi parte, dispuesto a trabajar al máximo pues sobre mí, único de tiempo completo, recaería poner las decisiones en blanco y negro.

Comenzamos a trabajar el 1.º de marzo de 1956 en un par de cubículos contiguos, de 5 m² cada uno, en el fondo de una vieja casona que ocupaba transitoriamente la rectoría. El del norte era para mí, el del sur –con un escritorio– era para el decano y el vicedecano. A Macaya lo conocí en nuestra primera sesión. Me impresionó como persona sencilla, bondadosa y agradable, de conversación emotiva y vibrante. Parecía de más edad que la que tenía, por lo que no me extrañó oírle contar que una alumna suya le había preguntado: “Usted que lo conoció, ¿cómo era Mozart?”.

De las muchas conversaciones que tuvimos en nuestro cubil, tres conceptos sobre estudios generales me quedaron sonando:

1- Se trataba de una noción típicamente americana, sin aplicación en Europa donde el estudiante absorbe la cultura de las calles y plazas donde surgió la cultura.

2- Los estudios generales soninspiradores, nopropedéuticos (como lo proponía mi maestro Ortega y Gasset). Solía repetir que lo importante no era transmitirconocimiento, sino forjaractitud . Recuerdo la fruición de predicador ogourmet con que pronunciaba esa palabra.

3- No hay diferencia entre estudios generales y estudios de doctorado. Gran parte del mérito que atribuimos a la forma en que Constantino Láscaris plasmó la metodología de los estudios generales tiene su origen en estas tres ideas de don Enrique.

A pesar del tamaño de nuestro cubil, realizábamos ahí nuestro trabajo. Cuando necesitábamos reflexionar sobre políticas, nos trasladábamos a Umbría, la quinta de Macaya en Coronado. En los recreos caminábamos hasta el río, guiados por un hijo suyo con cara de ángel (con el tiempo llegaría a ser, unos años después que yo, rector de la universidad). En una de nuestras primeras reuniones decidimos presentar al consejo universitario informes periódicos de nuestros progresos. Fue una buena idea. Sus copias las conservo con devoción desde entonces. Hace unos años, durante la rectoría de Gabriel, se me ocurrió averiguar si los originales existían. No aparecieron. Con gusto le hice copias de las mías, que me han servido para escribir estas remembranzas.

Foto Flotante: 1523718
/ LA NACIÓN

Informes al consejo universitario. En el primer informe, a principios de abril, hicimos saber al consejo cómo nos repartiríamos el trabajo, aunque con responsabilidad solidaria. En conjunto, fijaríamos los requisitos de los planes de estudio de la Facultad, reclutaríamos y proveeríamos a la inducción de los profesores de estudios generales, y determinaríamos los aspectos metodológicos y reglamentarios de su enseñanza. El decano y vicedecano en conjunto lidiarían con la organización de la Facultad de Educación. El secretario, se encargaría de la admisión y. del control de la construcción del edificio y de su mobiliario.

Para la creación de los departamentos, heredábamos unas comisiones técnicas integradas por los profesores de materias comunes a planes de diversas facultades, en los ramos de Filosofía, Letras, Ciencias Sociales, Ciencias Biológicas y Ciencias Físico-matemáticas. Dichas comisiones eran los gérmenes de los departamentos que debíamos organizar. Decidimos que cada uno de nosotros actuaría como coordinador de cada una de un grupo de esas comisiones, hasta el momento en que se determinara su integración definitiva, se instalara como departamento y eligiera a su director. Igualmente, repartimos entre nosotros las facultades profesionales, para discutir con cada una de las de nuestro grupo la mejor forma de introducir los estudios generales en su plan de estudios. Naturalmente, todas nuestras determinaciones iban siendo elevadas al consejo universitario, quien de hecho las refrendó todas con gran muestra de confianza en nuestro trabajo.

Los cuatro informes que siguieron contienen detalles de la contratación de los profesores traídos del extranjero para darles realce a los estudios generales, los concursos de los profesores asociados que trabajarían con ellos, la organización y celebración de seminarios de inducción para todas sus cátedras, la organización de las actividades deportivas y culturales complementarias y, finalmente, la instalación de todos los departamentos de la facultad central que señalaría el final de nuestra asignación especial. Lamentablemente, no podemos incluir todo esto en detalle aquí, por limitaciones de espacio. Los invito a consultar estos interesantes datos históricos en http://claudiogutierrez.com/reforma_universitaria.html.

Tacones cercanos. El 1.º de marzo, en vísperas de inaugurar el nuevo edificio, me encontraba recorriéndolo para repartir las llaves de sus oficinas a los profesores. Al final, me quedaba en la mano solo una. Al bajar las escaleras, me topé con tres señores que caminaban hacia mí. Uno era Carlos Monge, otro, Rodrigo Facio y al tercero yo no lo conocía. Rodrigo me dijo:

–Claudio, le presento a Julio Heise; acaba de llegar de Chile.

Yo, que venía pensando todavía en la maldita llave que no había podido entregar, le alargué el brazo sin siquiera saludarlo diciéndole:

–Aquí tiene su llave –para hilaridad general. Y lo peor fue que por varias semanas estuvo mi nombre en la boca bromista de Facio por todos los rincones de la institución: yo le servía de prueba de la eficiencia con que se administraba su universidad.

Nada ilustra más la exaltación que sentíamos al concluir nuestra encomienda que una escena en la sencilla oficina de nuestro nuevo decano, don José Joaquín Trejos, en el edificio recién inaugurado. Entré a dejarle algún documento importante y me dijo:

–Chitón, Claudio, oiga.

A través de la pared de concreto, como música celestial, sonaba el repiqueteo de los zapatos de jóvenes que subían y bajaban escaleras. Lo que había sido números, estadísticas, cuadros y proyecciones, era ahora esfuerzo físico e intelectual de los que serían algún día cuadros dirigentes de Costa Rica. Para llegar ahí en un solo año, incluyendo construcción, contratación de profesores, preparación de planes de estudio, programas y materiales, no habíamos tenido que superar obstrucción alguna, ninguna huelga o atraso burocrático, no había ocurrido despilfarro, ni contrato dudoso, ni mucho menos descarada corrupción. Solo había habido trabajo, buena voluntad, ingenio, liderato ilustrado, colaboración de todos, y mucho, mucho amor a Costa Rica y a su Universidad.

Sala de Redacción
Latinoamérica Ya
Mundo Ya
Deportes Ya
Gente Ya
Nuevas Tecnologías


Especiales
Especial de salud: Bienestar integral
Festival Imperial
Inventario completo


Suplemento inmobiliario M
Suplemento Caja de Cambios
Suplemento Autos 2007
Tarifario Grupo Nación
Suplemento comercial Mano a mano
Anúnciese en nacion.com
Suscríbase a La Nación
El Empleo.com
Economicos.com


Obituario
Diario Oficial La Gaceta