 Presidente de Bolivia Evo Morales
(AFP)
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LA PAZ (AFP) -
La declaratoria de desastre nacional hecha el miércoles por el presidente Evo Morales para paliar la crisis generada por inundaciones en gran parte de Bolivia fue criticada por autoridades regionales que estiman que limita la ayuda a algunos municipios, cuyos nombres no dieron a conocer.
El malestar se debe a que en el momento de declarar el desastre nacional, el gobierno creó un documento paralelo -un anexo que no reveló- para dirigir la ayuda a algunos municipios, una situación que algunas autoridades regionales consideran irregular y discriminatoria.
Para el gobernador del departamento de Cochabamba, Manfred Reyes Villa, "es totalmente contradictorio porque si la declaratoria es nacional debería involucrar a los nueve departamentos y sus provincias, y no (ser) limitativo como se pretende con este anexo".
Su homólogo de La Paz, José Luis Paredes, opinó que el Gobierno entiende mal la ley para la atención de desastres, pues si se declara que el problema es de alcance nacional resulta innecesario discriminar a comunas.
"Santa Cruz y otros departamentos no hemos quedado satisfechos con el contenido de este decreto supremo, que limita a un anexo que no conocemos la ayuda, por lo cual desconocemos el alcance de la norma", afirmó el prefecto interino de Santa Cruz, Roly Aguilera.
Para el parlamentario opositor Wálter Guiteras, el Gobierno busca sólo favorecer a los pequeños agricultores y no a los ganaderos, a pesar de que todos sufren los efectos de las inundaciones.
Según la Federación de Asociaciones Municipales de Bolivia, 173 municipios -que abarcan 52% de la superficie del país- han sido afectados por las inundaciones.
Morales se ha defendido de las críticas señalando que "se hizo una evaluación técnica". "Si el equipo técnico de reconstrucción ve conveniente aumentar otros municipios, bienvenidos", dijo.
También destacó que se ha autorizado el desembolso del 1% del presupuesto general (unos 50 millones de dólares) para la ayuda, mientras que su vocero, Alex Contreras, comentó que "no se puede dar a ninguna institución del país el uso irrestricto e ilimitado de recursos por esta declaratoria de desastre".
De esta manera justificaba la decisión gubernamental de frenar la ley que autorizaba el uso irrestricto de fondos provenientes del impuesto de hidrocarburos para atender los efectos de desastres.
El presidente Morales declaró el miércoles "desastre nacional" en Bolivia, país azotado por las lluvias en los dos últimos meses, con un saldo de 35 muertos, 10 desaparecidos y medio millón de afectados.
El mandatario dijo haber tomado la decisión después de sobrevolar el amazónico departamento de Beni, en el nordeste de Bolivia, donde el 50% de sus 213.000 km2 de superficie está bajo el agua, con serios perjuicios para la ganadería y la agricultura, que podrían superar los 200 millones de dólares.
Sólo en la vecina provincia de Santa Cruz, la más rica y poblada en el oriente del país, los aguaceros -los más feroces en 25 años- han anegado más de 100.000 hectáreas del cultivos de soja, producto estrella de las exportaciones no tradicionales de Bolivia.
El fenómeno climático de El Niño, que golpea con fuertes lluvias las regiones bolivianas de Beni, Santa Cruz, Tarija, Cochabamba, Chuquisaca y Pando, contrasta con sequías y heladas en las andinas Oruro, Potosí y La Paz.
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