 Detenidos en Irak
(AFP)
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BAGDAD (AFP) -
Las fuerzas estadounidenses e iraquíes mataron a 26 rebeldes "relacionados con redes terroristas iraníes" y detuvieron a otros 17 en una serie de ataques perpetrados a primeras horas del sábado en el bastión chiita de Sadr City, en Bagdad, según el ejército norteamericano.
"Las fuerzas de la coalición llevaron a cabo dos ataques separados contra una presunta célula secreta de terroristas antes del amanecer del sábado en Sadr City", señaló el ejército estadounidense en un comunicado.
La nota especificó que, "se presumía que los presuntos terroristas tenían estrechas relaciones con redes terroristas iraníes y eran responsables de facilitar el suministro de ayuda letal dentro de Irak".
Los habitantes del barrio de Sadr City, feudo de las milicias chiitas radicales, fueron despertados al alba por los ruidos de los cohetes que caían sobre los edificios y por los disparos de armas automáticas.
Decenas de hombres armados corrieron por las calles disparando en dirección de los helicópteros estadounidenses que respondieron lanzando misiles. Varios vehículos y casas quedaron destruidos en los ataques.
Durante la operación, los soldados se vieron "confrontados a numerosos disparos de armas ligeras y múltiples artefactos explosivos", afirmó el ejército estadounidense. No hubo víctimas entre sus filas ni entre las tropas iraquíes.
Los ataques del sábado son los últimos de una serie de operaciones contra insurgentes llevadas a cabo en el feudo chiita del noreste de Bagdad.
Las fuerzas estadounidenses acusan a los rebeldes de Sadr City de contrabandear armas procedentes de Irán y enviar a combatientes iraquíes para entrenarse en la vecina República Islámica.
Irán, país chiita, ha negado siempre estas acusaciones, insistiendo en su apoyo a la coalición gubernamental del primer ministro chiita Nuri al Maliki. Para Teherán el responsable de la inestabilidad en Irak es Estados Unidos.
El primer ministro chiita iraquí, que mantiene relaciones cordiales con Irán, cuestionó estos ataques y afirmó que pediría "una aclaración a las fuerzas de la coalición acerca de lo ocurrido en Sadr City".
"El gobierno tiene en la mira a todas los fuera de la ley, cualquiera que sea su bando político, étnico o religioso, pero rechazamos que se causen problemas a los civiles bajo la apariencia de combatir el terrorismo o las milicias", afirmó en un comunicado.
El viernes, el general de brigada estadounidense Jospeh Fils había señalado a Irán tras la multiplicación de disparos de obuses de mortero contra la Zona Verde, el sector ultraprotegido del centro de Bagdad donde se encuentran los principales ministerios iraquíes y las embajadas de Estados Unidos y Gran Bretaña.
"La mayor parte de los tiros de armas contra nosotros, en particular los dirigido hacia la Zona Verde, son iraníes", dijo en una teleconferencia en el Pentágono, añadiendo que los tiros vienen con frecuencia de Sadr City.
Por otro lado el ejército estadounidense anunció el sábado que identificó a un importante miembro de Al Qaida muerto en un ataque cerca de la ciudad rebelde de Faluya.
"Abu Abdel Rahman al-Masri, un egipcio, era un terrorista conocido e importante líder de Al Qaida. Informes de los servicios de inteligencia indican que trabajó directamente para Abu Ayub al-Masri, emir de Al Qaida en Irak", precisó el ejército en un comunicado.
Los dos presuntos insurgentes combatieron juntos en Afganistán en 2002 y 2003, antes de viajar a Irak, según la misma fuente.
Abu Abdel Rahman al-Masri murió el viernes en un ataque aéreo entre Bagdad y Faluya, región que fue antes considerada como un bastión de Al-Qaida.
Las tribus suníes de esta región se aliaron recientemente con las fuerzas estadounidenses en contra de la red de Osama bin Laden.
El cuerpo fue identificado por diversas personas que lo conocían, en especial detenidos, según el comunicado.
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