 La emblemática carretera de los inmigrantes: la Ruta 66
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WASHINGTON (AFP) -
Los electores hispanos podrían hacer pagar a los republicanos el reciente fracaso de la reforma migratoria al poder dar la victoria con sus votos a los demócratas en estados clave en las elecciones presidenciales de 2008, entre ellos Florida, estimaron analistas.
"El mensaje unido de los demócratas ha sido que los republicanos bloquearon la ley y es muy probable que los electores hispanos lo recuerden así" el año que viene, explicó a la AFP Adam Segal, director del proyecto Votantes Hispanos de la Universidad Johns Hopkins, en Washington.
La prensa estadounidense atribuyó el fracaso de la reforma a los republicanos más radicales, por no haber seguido los pedidos del presidente, también republicano, George W. Bush, de aprobar un proyecto de ley que habría regularizado a millones de indocumentados, la mayoría latinos, y reforzado la seguridad fronteriza.
Como advirtió el diario The Wall Street Journal, los republicanos podrían pagar las consecuencias en las elecciones de 2008, donde los resultados de varios estados determinantes podrían depender del voto de la comunidad hispana, la minoría más importante del país con 45 millones de personas.
"Nos alegramos de ver cuántos candidatos republicanos ganarán elecciones, cuando los demócratas se apoderen de una mayor parte del grupo de votantes que crece más rápido", ironizó el diario, tras la publicación esta semana de una encuesta que demostraba que los hispanos están dando la espalda al oficialismo.
Según el sondeo de USA Today, sólo un 20% de los hispanos se declara republicano, la mitad del histórico récord del 40% logrado por Bush en 2004 cuando se impuso en los cinco estados donde el voto hispano tiene las mayores posibilidades de influir en el resultado: Florida, Nuevo México, Arizona, Nevada y Colorado.
Tras el fracaso de un primer proyecto de reforma migratoria en septiembre y con la situación empeorando en Irak, el 70% de los hispanos apoyaron a los demócratas en las elecciones legislativas de noviembre pasado, en las que tomaron el control de ambas cámaras del Congreso.
"La brecha se abrió en el 2006 y existe. No es ningún mito", reconoció Robert de Posada, de la Coalición Latina, cercano a los republicanos, en momentos en que un foro hispano se celebra este fin de semana en Florida con la participación de todos los candidatos demócratas a la Presidencia, mientras un sólo republicano aceptó la invitación, el congresista Ducan Hunter.
En estas circunstancias, Segal no descarta que la tendencia se mantenga hasta noviembre 2008 y los demócratas le arrebaten a los Republicanos la Florida, un estado que le dio una controvertida victoria a Bush en 2000 por un puñado de votos.
"El asunto migratorio y otras cosas le dan a los demócratas las mejores posibilidades que tuvieron en una década en Florida", un estado que puede abrir las puertas de la Casa Blanca en caso de que las elecciones sean reñidas, explicó el analista.
Si los republicanos eligen además un candidato conservador que se opuso a la reforma migratoria en las primarias de principios del próximo año, entonces los demócratas tendrán todavía más posibilidades de arrasar en la comunidad hispana.
"Si eso ocurre, no importa quién sea el candidato demócrata, tendrá una ventaja significativa", explicó Segal, aunque De Posada se declaró convencido de que cualquier candidato que tenga "la sabiduría de hacer esfuerzos en la comunidad hispana" podrá hacer la diferencia en 2008.
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