 Keiko Fujimori
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LIMA (AFP) -
La herencia política del ex presidente Alberto Fujimori empezó a ser disputada en Perú, donde se da por descontado que no tiene futuro tras su sorpresiva postulación a senador en Japón mientras avanza su proceso de extradición en Chile, en un caso sin precedentes en las Américas.
La legisladora Keiko Fujimori, la hija mayor de Fujimori, de 31 años, asoma como la carta salvadora del movimiento de quien fuera tres veces electo jefe de Estado y ahora enfrenta acusaciones de corrupción y abusos de derechos humanos.
La opción de Keiko, como se le conoce popularmente, es la solitaria alternativa con que cuenta el fujimorismo y alrededor de la cual parece haber consenso de cara a evitar la desbandada de un electorado que ya se disputan otros grupos. El problema es que se ignora si ella -que está embarazada-, está de acuerdo.
Keiko Fujimori, casada con un estadounidense, resultó electa en 2006 al Congreso con más de medio millón de votos, la votación más alta del país.
"No caben sino dos posibilidades si él (Alberto Fujimori) no vuelve (a Perú): el fujimorismo vuelve a reagruparse con Keiko o no quedará nada", dijo la congresista fujimorista Martha Hildebrandt, de Alianza para el Futuro.
La unidad de los fujimoristas es clave: son la cuarta fuerza política de Perú y su apoyo es vital para que el gobierno de Alan García controle el Congreso con el aporte de sus 13 legisladores.
Las tendencias y discrepancias también estallaron. La ex candidata presidencial del fujimorismo el 2006, Martha Chávez, consideró que la carrera política del ex mandatario llegó a su fin en Perú.
"Alberto Fujimori tiró por la borda lo que pregonó en su defensa y solo le queda dar la cara ante la justicia peruana y responder por los delitos que se le imputan", dijo por su parte el presidente del gobierno regional del Callao, Alex Kouri, antiguo aliado de Fujimori y hoy del gobierno de García.
"Fujimori ha tomado una decisión inédita, de ex presidente del Perú a un eventual senador japonés. Creo que es un hecho que no tiene precedentes en la historia peruana", agregó Kouri, citado por la agencia estatal Andina.
La paradoja es que los partidarios de Fujimori justifican la decisión de ser candidato por el Nuevo Partido del Pueblo al Senado japonés este 29 de julio, porque señalan que existe una cacería política contra él en Perú.
"Cuando hablé con él le dije: presidente, haga usted lo que le parezca y lo que le parezca mejor, porque una cárcel peruana y el infierno son lo mismo. Yo justifico a cualquier persona que escape de la posibilidad de una cárcel peruana", declaró Hildebrant al programa de televisión Prensa Libre.
Luz Salgado, secretaria general del partido Cambio 90, integrante de la alianza fujimorista, también justificó la candidatura ante la falta de garantías para un debido proceso en Perú.
Para evitar futuros casos semejantes en que un candidato con más de una nacionalidad postule a la Presidencia, como es el caso de Fujimori, peruano y japonés, un congresista anunció un proyecto de ley que prohíbe postular a quienes no sean hijos de padres peruanos.
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