 Presidente de Bolivia Evo Morales
(AFP)
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LA PAZ (AFP) -
La aclaración de la FIFA de que no suspendió el veto a partidos internacionales a más de 3.000 metros de altitud provocó una enorme decepción en Bolivia, donde este viernes alcanzó a celebrarse la noticia, a la larga falsa, de que la eliminatoria mundialista podría jugarse en La Paz.
El gobierno, por intermedio del portavoz de Palacio, Alex Contreras, afirmó que aún se debe esperar un pronunciamiento de la Federación Internacional de Fútbol Asociado (FIFA), que se reuniría la próxima semana en Zurich, para saber si se dejó sin efecto la limitante que dejaba al estadio de La Paz fuera de torneos internacionales, por situarse a 3.577 metros sobre el nivel del mar (msnm).
"Esperamos que próximamente se oficialice una posición sobre el levantamiento del veto a la altura, porque nosotros tenemos la seguridad de que después de la reunión del presidente Evo Morales con el presidente de la FIFA, (Joseph Blatter) se pueda revertir el veto a la altura", acotó el funcionario.
La confusión surgió en Bolivia tras el anuncio brindado el jueves por el presidente de la Federación Boliviana de Fútbol (FBF), Carlos Chávez, quien desde Venezuela -donde asiste a la Copa América- dijo que la máxima organización del fútbol cedió a las demandas bolivianas.
"Se ha levantado el veto y las eliminatorias se juegan en La Paz (...) es el único país de Sudamérica que va a jugar arriba de los 3.000 metros", afirmó Chávez y acotó, seguro del triunfo, "¡se lo ha conseguido!", tras señalar que la información se le había comunicado teléfonicamente desde Suiza, sede de la FIFA.
Los principales periódicos de Bolivia dedicaron este viernes sus titulares al anuncio del directivo boliviano. "La FIFA hace una excepción y suspende el veto a La Paz", dijo el rotativo La Razón de La Paz, en su primera página, mientras que El Deber de Santa Cruz (este) afirmó en su suplemento deportivo "La FIFA da marcha atrás".
Canales y radios privados festejaron en sus informativos matutinos el "éxito" de la gestión del presidente Evo Morales, quien se entrevistó con Blatter para efectuar un reclamo formal.
El mandatario boliviano, quien ha convertido en cuestión de Estado revertir la decisión de la máxima organización mundial de fútbol de no tolerar partidos internacionales más arriba de los 3.000 msnm, viajó hasta Suiza para pedir que quede sin efecto cualquier veto.
El balde de agua fría vino horas después, cuando la FIFA informó desde su oficina en Zurich que no decidió aún si Bolivia podrá disputar sus partidos por las eliminatorias mundialistas en su tradicional escenario deportivo, el Hernando Siles, bautizado como el "nido del cóndor", en los Andes de La Paz.
"La FIFA no se ha pronunciado todavía sobre este tema. El presidente Joseph Blatter recibió ayer (jueves) la petición del presidente Morales, pero la decisión se tomará en unos días", precisó a la AFP el jefe de prensa de la FIFA, Andreas Herren.
Añadió que "podemos decir, en efecto, que el presidente de la Federación boliviana (Carlos Chávez) ha exagerado un poco".
Jorge Pacheco, Tesorero de la FBF, aún sin conocer la aclaración de la FIFA, le dijo al periódico La Razón que "este es el resultado de todo un trabajo planificado de la actual gestión de la Federación".
La FIFA prohibió partidos internacionales en ciudades por encima de los 2.500 msnm, pero luego subió el listón a los 3.000, tras la queja de varios países que se vieron afectados, como Ecuador, Colombia y Perú. Hasta ahora, Bolivia queda sóla en su reclamo.
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