|
|
|||
|
|||||
|
|
Opinión Gustavo Jiménez M. gujimenez@nacion.com Periodista Es difícil justificar la decisión de FIFA de prohibir partidos de futbol en ciudades a mucha altura. Gracias a la presión diplomática y política de algunos países suramericanos, aquel organismo accedió a hacer un “descuentito” y autorizar 500 metros más para practicar el deporte rey. La barrera está ahora en 3.000 metros. Esto deja por fuera a casi todos los estadios de Bolivia y al Cusco peruano, pero habilita a lugares como Bogotá o Toluca, lo cual indica una posible estrategia de “divide y vencerás”. Si practicar deporte a esas alturas realmente fuera tan nocivo, deportes como el ciclismo tendrían que desaparecer. Las grandes vueltas del mundo se deciden en las altas cumbres, en medio de las nubes, donde los ciclistas se dan verdaderas palizas. Aquí en Costa Rica, las mejores etapas de la Vuelta atraviesan el Cerro de la Muerte (cerca de 3.000 metros). La Comisión Médica de FIFA sin dura vetaría también las competencias por esa ruta, y a lo mejor hasta declararía crimen de lesa humanidad la carrera que escala hasta el Cerro Chirripó. También corren peligro los agricultores de todas las zonas altas en todo el mundo, que practican nueve o diez horas de ejercicio cultivando la tierra a más de 2.500 metros. ¿Cómo no agradecerle a FIFA por la advertencia? Este organismo debería ser consecuente y, como se ha dicho, prohibir partidos en zonas demasiado calientes o de humedad muy elevada. Vayamos incluso un poco más allá: no hay nada más peligroso que un estadio con problemas de seguridad. Ahí existe riesgo para la salud, no solo de los 22 futbolistas y los tres árbitros, sino de miles de personas. ¿No sería mejor, entonces, clausurar los estadios donde haya hechos de violencia? En los mundiales de México y Estados Unidos la FIFA programó partidos vespertinos o a mediodía, con todo el sol del mundo, para complacer a la teleaudiencia europea. Tampoco ha dicho nada sobre los encuentros en pleno invierno europeo, cuando el terreno de juego es un enorme paño blanco y la bola es un puntito de color que se disputan futbolistas vestidos con ropa de esquimal. Un grupo de “científicos” puede terminar demostrando lo que se proponga. No dudo que, si algún patrocinador recomienda jugar futbol con una pelota cuadrada, y ofrece un buen cheque a cambio, aparecerá otra comisión de expertos probando de manera irrefutable que jugar futbol con bola redonda siempre ha sido un terrible peligro para la salud.
|
|
|||
|
© 2007. GRUPO NACIÓN GN, S. A. Derechos Reservados. Cualquier modalidad de utilización de los contenidos de nacion.com como reproducción, difusión, enlaces informáticos en Internet, total o parcialmente, solo podrá hacerse con la autorización previa y por escrito del GRUPO NACIÓN GN, S. A.
Si usted necesita mayor información o brindar recomendaciones, escriba a webmaster@nacion.com Apartado postal: 10138-1000 San José, Costa Rica. Central telefónica: (506) 247-4747. Servicio al cliente: (506) 247-4343 Suscripciones: suscripciones@nacion.com Fax: (506) 247-5022. CONTÁCTENOS |