|
|
|||
|
|||||
|
|
Opinin Randall Corella V. rcorella@nacion.com Periodista Algo anda mal aquí... Como que al dorado de esta copa le están saliendo águilas y estrellitas a punta de silbato. Y es que en pocas ediciones de la Copa de Oro ha habido una crítica tan dura hacia los árbitros como en esta novena versión del torneo regido por Concacaf. Aunque esta vez la mayoría de las flechas no son lanzadas por la siempre inconforme afición o por los “poco conocedores” de la prensa deportiva. Esta vez son los cuerpos técnicos y jugadores de las selecciones participantes quienes han abierto la boca. Panameños, costarricenses, canadienses... Uno a uno, los entrenadores y futbolistas han denunciado cómo los silbateros centrales cometieron errores que, como suele ocurrir, perjudicaron a unos y benefician a otros. Lo curioso es que del lado de los beneficiados solo hay dos selecciones; las mismas que quedaron con vida para llegar al juego de hoy. Si bien su presencia en la gran final parecía algo predestinado, muchos coinciden en que México y Estados Unidos contaron con una ayudita extra vestida de negro. Compadres. En el juego decisivo entre Costa Rica y México el encargado de “impartir justicia” fue un árbitro estadounidense, y en la semifinal entre Estados Unidos y Canadá, el silbato lo llevaba un mexicano… ¿Coincidencia? Al final, la labor de Terry Vaughn y de Benito Archundia en esos juegos fue de sobra cuestionada e influyó de alguna forma para que ambos equipos norteamericanos siguieran con vida en el torneo. Pero el asunto no había empezado ahí. El técnico de Panamá, Alexandre Guimaraes, aseguró que el árbitro trinitense Neil Drizan puso su granito de arena para que Estados Unidos derrotara a Panamá 2-1 en un juego disputadísimo… ¿Otra coincidencia? Lo más extraño de todo es que hasta la afición y la prensa de los países beneficiados han reconocido abiertamente los errores arbitrales en su favor, pero el asunto queda ahí. Los organizadores de la Copa no hablan de investigaciones, castigos o cambios. El escándalo dura unos días, como para esperar a que los eliminados regresen a casa mientras los “dos grandes” se quedan allá con su fiesta. En dos años, las mismas sedes de siempre recibirán otra edición de una Copa con los mismos dos protagonistas de siempre. ¿Recordará alguien las “ayudas” de Vaughn, Archundia y Drizan? ¿Quién podrá defendernos de ellos, si hasta el Chapulín Colorado es mexicano?
|
|
|||
|
© 2007. GRUPO NACIÓN GN, S. A. Derechos Reservados. Cualquier modalidad de utilización de los contenidos de nacion.com como reproducción, difusión, enlaces informáticos en Internet, total o parcialmente, solo podrá hacerse con la autorización previa y por escrito del GRUPO NACIÓN GN, S. A.
Si usted necesita mayor información o brindar recomendaciones, escriba a webmaster@nacion.com Apartado postal: 10138-1000 San José, Costa Rica. Central telefónica: (506) 247-4747. Servicio al cliente: (506) 247-4343 Suscripciones: suscripciones@nacion.com Fax: (506) 247-5022. CONTÁCTENOS |