 Correa con candidatos a asambleístas en Quito
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QUITO (AFP) -
La Asamblea que redactará una nueva Carta Política en Ecuador "va a tener" que disolver el Congreso, afirmó este sábado el presidente Rafael Correa, al convocar a nuevas movilizaciones para presionar en favor de la aprobación de proyectos que fueron rechazados por los diputados.
"Creo que la Asamblea va a atener que disolver el Congreso, porque con esta clase de Congreso no se va a poder hacer nada", señaló el mandatario en su cadena semanal de radio, cuando resta poco más de dos meses para la elección de los 130 miembros que conformarán ese órgano.
El mandatario, molesto por el rechazo o cambios a varias de sus iniciativas, recordó que en campaña había planteado que el Congreso podría seguir fiscalizando mientras la Asamblea legislaba, pero que la actuación de los diputados lo hizo cambiar de opinión.
Correa cuestionó severamente a los legisladores por negarse a avalar un proyecto contra el contrabando de combustible, acusándolos de "ceder al cabildeo y algo más" de petroleras y distribuidores de gas.
"Cómo se explica que se ponga una ley para combatir el contrabando -que le cuesta al país 500 millones de dólares al año- y el Congreso la niegue. Le está haciendo daño al país, no le está haciendo daño al gobierno", sostuvo el jefe de Estado.
A raíz de ello, anunció que volverá a presentar la iniciativa al Congreso y convocó a la ciudadanía para presionarlo hasta obtener su aprobación.
"Le pido a todo el pueblo ecuatoriano que con movilizaciones presione para que estos seudorrepresentantes de la ciudadanía no obedezcan los intereses económicos, no obedezcan los mezquinos intereses políticos, sino que obedezcan a sus mandantes", añadió.
Correa también criticó al Congreso por dejar en el limbo un proyecto mediante el cual la península de Santa Elena, en el suroeste, aspiraba a convertirse en provincia, y las modificaciones a una propuesta para reducir el costo del crédito.
Según el mandatario, la actuación del Legislativo dejó sin fundamento las acusaciones de la oposición de que el gobierno concentró todos los poderes y que la nueva confrontación se debe a los intereses renovados de los partidos políticos.
"Entienda partidocracia, entiendan líderes políticos, entiendan ciertos medios de comunicación y ciudadanos majaderos: ya hay presidente y estará en función del bien común y no se someterá a ningún poder político o económico", enfatizó.
Reiteró igualmente que su llamado a la ciudadanía se inscribe en "una resistencia y protesta pacífica", desvirtuando la pregunta de una periodista sobre posibles desmanes durante las futuras movilizaciones.
"Estoy llamando a la gente a protestar pacíficamente, pero ahí puede infiltrarse alguien y alterar el orden público, pero la Policía estará atenta a eso", expresó.
Con seis meses en el poder y una popularidad que ronda el 67%, según encuestas, Correa se ha referido a la elección de la Asamblea como "la madre de todas las batallas", ratificando que pondrá su cargo a disposición de dicho órgano.
El mandatario impulsa una nueva Constitución de corte socialista que refuerce el papel del Estado en la economía, recorte los poderes del Congreso y despolitice tribunales y organismos de control.
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