 El presidente palestino, Mahmud Abas
(AFP)
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RAMALA, Cisjordania (AFP) -
El presidente palestino, Mahmud Abas, debilitado tras la toma de la franja de Gaza por parte de los islamistas de Hamas, recibirá el apoyo de Israel, Egipto y Jordania en la cumbre árabe-israelí prevista para el lunes en territorio egipcio.
La localidad turística costera egipcia de Charm El Cheij será el escenario de una cumbre entre Abas, el primer ministro israelí, Ehud Olmert, el rey Abdalá II de Jordania y el presidente egipcio Hosni Mubarak, anunció este jueves el portavoz de la presidencia palestina.
"Esa cumbre cuatripartita tendrá lugar en Egipto, por invitación del presidente Mubarak", precisó a la AFP Nabil Abu Rudeina.
Israel, Egipto y Jordania confirmaron el jueves su participación en la cumbre, la primera desde la que les reunió en febrero de 2005, también en Charm El Cheij y en la que el Estado hebreo estuvo representado por el ex primer ministro Ariel Sharon, en coma desde principios de 2006.
"La cumbre tiene como objetivo dar un impulso a la relación entre la Autoridad Palestina e Israel", dijo en El Cairo el canciller egipcio, Ahmed Abul Gheit.
Olmert expresó este jueves su esperanza de que la cumbre cuatripartita, con el apoyo de Estados Unidos, culmine en la "puesta en marcha de una plataforma que permita un nuevo inicio entre nosotros y los palestinos".
El primer ministro de Israel, que se reunió el martes con el presidente George W. Bush, manifestó se voluntad de emprender "negociaciones serias" con Abas para la creación de un Estado palestino.
"Queremos que esta cumbre desemboque en el levantamiento del bloqueo económico y de los controles" israelíes sobre Cisjordania, señaló por su parte otro colaborador cercano a Abas, Yasser Abed Rabbo.
Para este último, "la cumbre será más dañina que útil si se termina sin resultados concretos".
Israel congeló varias decenas de millones de dólares recaudados cada mes en nombre de la Autoridad Palestina en concepto de entradas fiscales y aduaneras cuando Hamas llegó al gobierno palestino, en marzo de 2006.
El monto bloqueado por el Estado hebreo asciende a más de 600 millones de dólares (448 millones de euros).
Asimismo, Israel mantiene más de 500 puestos de control militares en Cisjordania, que dificultan seriamente la libertad de movimientos en ese territorio, donde Fatah, el partido de Abas, se esfuerza por implantar su autoridad después de que Hamas se hiciese con el control de la franja de Gaza, el 15 de junio.
Miri Eisin, portavoz de Olmert, declaró que el Primer Ministro "pedirá el domingo al consejo de ministro el fin del bloqueo que pesa sobre la transferencia de fondos que Israel debe a la Autoridad Palestina".
La ministra de Relaciones Exteriores de Israel, Tzipi Livni, tuvo el miércoles un primer contacto telefónico con el jefe del Gobierno palestino de urgencia, Salam Fayad.
Por su parte, Hamas domina por completo en la franja de Gaza tras haber derrotado en la zona a las fuerzas de seguridad fieles a Fatah después de una semana de enfrentamientos que causaron 115 muertos y centenares de heridos.
Hamas contesta la legitimidad del gobierno de emergencia palestino y el primer ministro islamista Ismail Haniyeh se negó a dimitir de su cargo después de que Abas destituyese a todo el ejecutivo de unidad entre Fatah y Hamas en Gaza.
En un duro discurso, el presidente palestino excluyó el miércoles todo diálogo con los islamistas de Hamas, a quienes calificó de "golpistas, asesinos y terroristas".
"Desmentimos categóricamente que el presidente Abas fuera blanco de una tentativa de asesinato de nuestra parte tal y como afirmó", declaró en rueda de prensa en Gaza el portavoz de las Brigadas Ezzedin Al Qassam, Abu Obeida.
En Ramala, la Organización para la Liberación de Palestina (OLP) pidió elecciones generales anticipadas en los territorios palestinos. Según un sondeo, el 75% de los palestinos es favorable a esos comicios, que Abas y su movimiento Fatah ganarían, incluso si participa Hamas.
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