 Soldados de la operación 'Arrowhead Ripper'
(AFP/EjércitoEEUU)
|
WASHINGTON (AFP) -
El secretario de Defensa de Estados Unidos, Robert Gates, dijo este jueves que a las fuerzas de su país en Irak le esperan duros enfrentamientos y que su principal consejero militar le advirtió que es probable que haya más bajas.
Las declaraciones de Gates y del general Peter Pace, jefe del Estado Mayor Conjunto, tuvieron lugar luego de la muerte de 14 soldados estadounidenses durante los últimos tres días en Irak.
Pace reconoció que los niveles de violencia son ahora mayores que antes de que llegaran las últimas tropas estadounidenses en enero pasado, pero tanto él como Gates afirmaron que esto ocurre por que son más las tropas que se movilizan y enfrentan a los insurgentes en sus santuarios.
"Ciertamente esperamos y oramos para que el nivel de bajas no sea sostenido, para que no continúe", dijo Gates. "Pero están en el medio de una lucha y tenemos que lidiar con ello", añadió.
"Nuestro enemigo va a querer impactar en la psiquis acá en Estados Unidos en lo que tiene que ver con la cantidad de incidentes significativos que puedan llevar a cabo y con el número total de bajas que sean capaces de producir", afirmó Pace.
"Por eso es previsible que este contingente tenga más enfrentamientos y por ende más bajas", agregó.
Gates y Pace defendieron también las alianzas entre las fuerzas estadounidenses y los miembros de grupos insurgentes iraquíes que están en contra de Al-Qaida, incluso con grupos que se hayan enfrentado a fuerzas estadounidenses recientemente.
"A fin de cuentas se trata de una estrategia que funcionó extraordinariamente bien en la provincia de Al-Anbar, en el sentido de trabajar con las tribus locales entre otras cosas", dijo Gates.
"Por eso creo que de esta forma intentamos lograr que mucha de la gente que ha estado disparando se detenga y colabore con nosotros", agregó.
"Realmente es un camino hacia adelante, que permitirá alcanzar nuestro objetivo y lograr que ellos trabajen con el gobierno iraquí", señaló.
Pace reveló que además de los líderes tribales en la provincia de Al-Anbar (oeste), alrededor de 130 jeques sunitas en el área de Tikrit se han unido para pelear contra Al-Qaida.
El jefe de Estado Mayor Conjunto reconoció los riesgos de armar a esos grupos. "Pero pienso que el mayor riesgo radica en no aprovechar las oportunidades cuando aparecen", afirmó.
En declaraciones publicadas el sábado por la revista Newsweek, el primer ministro iraquí, Nuri Al-Maliki, advirtió que esa estrategia estadounidense era "peligrosa porque creará nuevas milicias".
"Creo que las fuerzas de la coalición no conocen los antecedentes de estas tribus", afirmó. Añadió además que armar a estos grupos "debería estar bajo el control del Estado (iraquí) y deberíamos tener garantías de que no se transformen en milicias".
El jueves murieron seis soldados estadounidenses en operaciones en Irak, cinco de ellos en una explosión de una bomba al costado del camino en el noreste de Bagdad. El impacto acabó también con las vidas de un intérprete iraquí y tres civiles.
Las últimas muertes incrementaron a 59 el número de caídos en junio. En mayo murieron 120 militares estadounideses, alcanzando un récord para muertes en un mes desde los enfrentamientos de Faluya, en noviembre de 2004.
|