 Auge minero crea problemas sociales en Perú
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LIMA (AFP) -
Perú es el país de América Latina que capta los mayores montos de exploración minera, paradójicamente en momentos que el país enfrenta una serie de problemas sociales ligados a temas ambientales-mineros.
La relación entre la minería y los conflictos sociales se abordó el jueves durante un seminario entre analistas, representantes de la sociedad civil y dirigentes mineros, donde hubo consenso en pedir nuevas leyes para proteger a los trabajadores, a poblaciones aledañas a las minas y al medio ambiente.
"La expansión minera está nuevamente en auge lo que convierte a Perú en el país de Latinoamérica que recibe mayor inversión mundial para exploración por encima de México, Brasil y Chile", aseguró el economista José de Echave, de la influyente red de ONG Muqui.
"Prueba de ello - dijo De Echave- es el incremento de nuevos derechos (concesiones) mineros presentadas por compañías extranjeras, que ha llegado a cerca de 14 millones de hectáreas en lo que va del año 2007".
"Las concesiones ganan terreno, donde ocupan el 10% del territorio peruano", añadió el analista, quien resaltó que en la región Cajamarca (norte), principal foco de explotación del oro, un 35% del suelo está ocupado por concesiones mineras.
Las mayores compañías extranjeras operan en Perú: Barrick, Newmont, Southern (Grupo México). Las utilidades de estas empresas se cifraron en 4.540 millones de dólares (2.879 millones en 2006) y sus impuestos sumaron alrededor de 2.300 millones de dólares.
A partir de 1990 la minería en Perú conoce una expansión sin pausa que se alimentó del auge de los precios de los metales preciosos, y que convirtió al sector en la locomotora de la economía peruana.
Perú figura entre los primeros cinco productores mundiales de cobre, oro, plata, zinc, plomo y estaño.
Desde 1993, cuando comenzó el proceso de la mano de la apertura de la economía peruana, la inversión minera supera los 14.000 millones de dólares. De ese total más de 80% es inversión extranjera, sostuvo el economista Humberto Campodónico, comentarista del diario La República.
El crecimiento trajo enfrentamientos entre las empresas y poblaciones locales, que viven en la pobreza, reclaman ayuda social e incluso rechazan la exploración por atentar contra sus recursos naturales, dijo Campodónico.
"Sin consentimiento de la población no puede haber inversión minera. Deben cumplir las compañías extranjeras tres condiciones para aquietar los conflictos: licencia social, licencia ambiental y licencia tributaria", acotó.
La tensión creada por esa situación colocó como primera causa de conflictos sociales en Perú a los temas ambientales vinculados a la actividad minera, según un informe de la Defensoría del Pueblo.
"Es un caso único en el mundo", señaló De Echave, quien criticó que el gobierno actúe como "Estado bombero" sin prever los estallidos sociales.
Las huelgas mineras son ahora moneda corriente en Perú. En lo que va del año se han perdido 220.000 horas-hombre contra un total de 270.000 en 2006, y la producción de las principales mineras como la aurífera de Yanacocha cayó, refirieron los analistas.
El boom mundial de los metales disparó las exportaciones mineras y las ubicó en el primer lugar de las ventas peruanas al exterior con más de 50% del total. El PIB minero representa casi 8% del PIB de Perú.
Una de las bombas de tiempo sociales en el rubro minero es que más del 60% de los trabajadores del sector no tiene relación directa con las grandes compañías, quienes lo contratan a través de empresas intermediarias que no respetan sus derechos laborales.
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