 Confrontaciones varias en Bolivia
(AFP)
|
LA PAZ (AFP) -
El gobierno del socialista Evo Morales denunció este jueves la existencia de afanes golpistas en Bolivia, en momentos en que cuatro regiones opositoras al régimen demandan que la Asamblea Constituyente apruebe las autonomías departamentales.
El vocero de Gobierno, Alex Contreras, afirmó que la proclama de la autodenominada Junta Autonómica, que agrupa a cuatro regiones del norte, sur y este de Bolivia, es un "intento de desestabilizar el proceso democrático".
Gobernadores y líderes civiles de la poderosa Santa Cruz (este), la gasífera Tarija (sur), la ganadera Beni (noreste) y la amazónica Pando (norte) se declararon a principios de semana en estado de "resistencia civil y democrática", en contra de lo que ellos llaman un modelo de gobierno autoritario de Morales, y convocaron a las FFAA "a cumplir su rol constitucional, como institución fundamental de la patria".
Para Contreras, "convocar a las Fuerzas Armadas no es para darse de abrazos, es para que intenten dar un golpe de Estado para intentar destruir el aparato democrático".
Acotó que los llamados de las regiones a una resistencia civil "son intentos de desestabilizar el proceso democrático del país (y) al intentar convocar a las Fuerzas Armadas lo que están buscando definitivamente es desestabilizar el proceso democrático".
El vicepresidente Alvaro García, afirmó en horas previas que en Bolivia "hay malos civiles que quieren calentar las orejas a algunos militares", aunque descartó que esos sectores, a quienes no identificó, puedan lograr sus objetivos.
"Viven añorando el viejo pasado golpista", acotó el segundo mandatario.
El presidente indígena Morales también afirmó que "hay una conspiración", aunque tampoco hizo ninguna identificación.
La confrontación altisonante entre el Poder Ejecutivo y las regiones, que niegan cualquier afán conspirativo, subió de temperatura, a raíz de la exigencia invariable de los cuatro departamentos, de los nueve que tiene Bolivia, para que el cónclave constituyente apruebe las autonomías en sus territorios.
La Junta Autonómica también manifestó su rechazo a la intención del gobierno y su brazo político el MAS de introducir en las deliberaciones de la Asamblea Constituyente el modelo de "autonomías indígenas", aunque el oficialismo asegura que es un acto de justicia histórica reconocer el territorio, las costumbres y forma de gobierno propia de los pueblos originarios, que en Bolivia llegan a 36.
El senador opositor de la agrupación Podemos (derecha) y electo por Santa Cruz, Oscar Ortiz, afirmó al canal privado de televisión ATB que la propuesta gubernamental busca instalar en el país "republiquetas que además trascenderán los límites de los nueve departamentos".
El investigador Juan Carlos Urenda, uno de los principales promotores del concepto de autonomía departamental, afirmó que los principios que unen al país no deben ni pueden disolverse, pero que ciertas competencias, como el manejo de recursos y administración de servicios públicos, deberían transferirse del poder central asentado en La Paz a las provincias.
La Asamblea Constituyente, que sesiona en la ciudad de Sucre (sureste) y debe entregar una nueva Carta Magna en agosto, está a un paso de parar su trabajo, por las abiertas divergencias entre oficialistas y opositores, sobre las autonomías indígenas y departamentales y otros temas.
El politólogo y asambleísta independiente, Jorge Lazarte, afirmó que "las presiones que están surgiendo pueden paralizar el trabajo que efectuamos, a menos de dos meses de su finalización".
|