 Pat McQuaid, presidente de la UCI
(AFP)
|
AIGLE, Suiza (AFP) -
Dos semanas antes del Tour de Francia, la Unión Ciclista Internacional (UCI) centra su mirada en media docena de favoritos de la ronda gala por su comportamiento "sospechoso", que al parecer dieron resultados anormales en controles antidopaje recientes.
Seis o siete ciclistas "considerados de alto riesgo debido a su comportamiento sospechoso y porque son susceptibles de hacer un buen Tour de Francia" fueron sometidos a tres o cuatro controles sin previo aviso en las últimas semanas, explicó la directora antidopaje de la UCI, Anne Gripper.
Algunos resultados de esos corredores, no identificados, fueron anormales, por lo que ahora hay que esperar el resultado de las muestras B. Según Gripper, algunos de esos contraanálisis podrían conocerse antes de que el Tour salga el 7 de julio de Londres.
Preocupado por su imagen, el Tour de Francia reaccionó de inmediato, recibiendo con agrado la iniciativa de la UCI. "No podemos sino estar satisfechos de que la federación internacional intente controlar la honestidad de los participantes", declaró a la AFP un portavoz de la organización.
La edición 2007 de la gran carrera ciclista probablemente comience sin que se conozca el veredicto de Floyd Landis, ganador del último Tour despojado de su título al dar positivo por testosterona en el enésimo escándalo de dopaje que afecta al ciclismo.
"El año pasado, el Tour no dudó en pedir que se apartara a varios favoritos. Es bueno que la UCI intente sanear el pelotón hasta el último momento", añadió el portavoz de la carrera.
Antes del Tour 2006, varios corredores de primera fila fueron apartados por su presunta implicación en la red de dopaje destapada en España por la Operación Puerto, a pesar de lo cual el ganador terminó dando positivo.
En esta ocasión, la UCI ha pasado de un único test antidopaje fuera de competición a tres o cuatro antes del Tour de Francia, por lo que antes de la salida habrá efectuado 160 controles sin previo aviso, tantos como en toda la temporada pasada.
A comienzos de este año, la UCI identificó un grupo de unos 60 corredores que, en función de sus resultados y de criterios como la presencia de elementos anormales en sus controles, deberían ser controlados, entre los que estaban los citados en la Operación Puerto.
Pero, poco a poco, ha ido reduciendo la lista a los seis o siete corredores que ahora sigue de cerca. "Nos han informado de que entrenan en lugares extraños y con vestimentas raras", explicó Anne Gripper, según la cual tres de ellos han sido apodados los "Men in black" (hombres de negro).
Poco antes del Dauphiné Libéré, se rumoreaba que un ciclista de un gran equipo entrenaba en la Costa Azul vistiendo un maillot negro, algo que según algunos corredores del pelotón es la seña de identidad de los que fueran clientes de Michele Ferrari, conocido como el "doctor EPO".
En cualquier caso, se ha informado de la situación a los directores deportivos de los ciclistas investigados, aunque sin identificar a los sospechosos, y se ha pedido a los corredores del Tour que se comprometan a donar su ADN y su salario del año 2007 si infringen el reglamento.
|