 Algarabía en Buenos Aires
(AFP)
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BUENOS AIRES (AFP) -
El argentino Boca Juniors ratificó su poderío en el plano internacional con una nueva conquista de la Copa Libertadores de América y dio otro paso ganador en un ciclo dorado que comenzó en 2000 y se prolonga más allá de nombres y campeonatos.
La resonante victoria 2-0 el miércoles sobre el brasileño Gremio, en Porto Alegre, le permitió a los auriazules encaramarse nuevamente al tope de la clasificación de los clubes más ganadores de copas internacionales, con 17 títulos, cifra con la que supera por uno al italiano AC Milán.
De esas 17 conquistas, Boca obtuvo más de la mitad en los últimos ocho años, lapso en el que obtuvo cuatro veces la Libertadores (2000, 2001, 2003 y 2007), dos copas Intercontinentales (2000 y 2003), dos copas Sudamericana (2004 y 2005), y dos Recopas Sudamericanas (2005 y 2006).
El ciclo dinástico' de los auriazules comenzó con aquel equipo dirigido por el Virrey' Carlos Bianchi, con un plantel que sólo coincide con el actual en las presencias de Juan Román Riquelme, Martín Palermo y Hugo Ibarra, todos de regreso a la entidad xeneize' tras experiencias europeas.
Sin embargo, a pesar de las variantes en los nombres de los integrantes de los planteles, y también de los conductores, el equipo parece haberse impregnado de un protagonismo que impone respeto e irradia confianza, sobre todo cuando se trata de salir en busca de un trofeo internacional.
"Nosotros nunca nos cansamos de ganar. Este era el título que pretendía desde que volví al país. El plantel se lo merecía porque fuimos los mejores del torneo. Boca sigue siendo el más grande del mundo", expresó el capitán Martín Palermo.
A los 33 años, y en su segundo ciclo en el club de la Ribera, Palermo persigue el sueño de convertirse en el máximo goleador de la historia de Boca, en busca de superar la añeja marca de Francisco Varallo, que anotó 181 goles en 210 partidos.
Pero Palermo ya tiene su lugar asegurado en la historia de Boca, al igual que Riquelme, el encargado de manejar los hilos del equipo dentro de la cancha, al que le bastaron cuatro meses para resurgir con toda la fuerza y justificar los dos millones de dólares que el club argentino pagó al español Villarreal para un préstamo de sólo cuatro meses.
Autor de dos goles en Porto Alegre ante Gremio, Riquelme intensificó su romance con La 12', la numerosa hinchada de Boca, y hasta se ganó un lugar de último momento en la selección argentina que disputará la Copa América de Venezuela-2007, nueve meses después de haber renunciado para volver con gloria.
"Creo que no quedan dudas de cuál fue el mejor equipo. En el resultado global, Boca ganó 5-0. Regresé a Boca pensando que las cosas me iban a salir bien y se me dio. Para obtener lo que obtuvimos era necesario armar un gran grupo futbolístico y humano, y este plantel lo armó", señaló Riquelme.
A diferencia de otros tiempos, esta vez la batuta desde el banco de suplentes no la llevó Bianchi sino Miguel Angel Russo, curiosamente llegado desde Vélez Sársfield, al igual que el Virrey'.
En apenas seis meses, Russo levantó de las cenizas a un plantel caído tras ceder el sueño del tricampeonato local ante Estudiantes, en medio del ciclo tan corto como polémico del ex DT de la selección mexicana Ricardo La Volpe.
A pesar de tener mucha experiencia como entrenador, a Russo le faltaba completar el formulario de director técnico vencedor en un equipo de renombre, y Boca apareció como una oportunidad y, al mismo tiempo, el desafío más importante de su carrera.
Decidido, el entrenador planteó el objetivo de apostar a dos frentes, tanto a la Copa como al Torneo Clausura local, que finalmente se le escapó a manos de San Lorenzo, pero al menos pudo celebrar a lo grande la felicidad de haber cumplido una misión ardua y compleja.
Además de los mencionados, este nuevo Boca campeón permitió encontrar otras figuras, como el sólido arquero Mauricio Caranta, los defensas Daniel Díaz y el paraguayo Claudio Morel Rodríguez, un mediocampo juvenil con Ever Banega y Pablo Ledesma, y la velocidad de Rodrigo Palacio en el ataque.
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