 Atentado en mezquita en el centro de Bagdad
(AFP)
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BAGDAD (AFP) -
Al menos 65 personas murieron y 190 más resultaron heridas el martes al explotar un camión bomba cerca de una mezquita chiita en Bagdad, el atentado más grave en dos meses en la capital, mientras fuerzas iraquíes y estadounidenses lanzaron una operación en Diyala (norte).
El anterior balance de los servicios de seguridad era de 61 muertos y 130 heridos.
Hacia las 14H00 (10H00 GMT), un camión atiborrado de explosivos explotó en un aparcamiento cercano a la mezquita Al Jalani, en el céntrico barrio de Sinak, dos días después del levantamiento del toque de queda impuesto en Bagdad, según las mismas fuentes.
La mezquita resultó gravemente dañada por el hundimiento de varias paredes, así como de algunos edificios colindantes. Varios ciudadanos ayudaron a los servicios de socorro a evacuar a los heridos.
La explosión dejó un cráter de tres metros de profundidad y seis de diámetro, constató un corresponsal de la AFP.
El atentado tuvo lugar cerca del lugar donde el 18 de abril otro coche bomba dejó 140 muertos en el mercado de Sadriya.
El primer ministro, Nuri al Maliki, chiita, atribuyó el atentado a los 'takfiri', los extremistas sunitas, a quienes acusó de "crear las luchas sectarias".
"¡Fueron los mismos que cometieron el atentado de Samara!" que destruyó los dos minaretes del mausoleo chiita de la ciudad sunita el pasado miércoles, clamaba un grupo de mujeres junto a la mezquita bagdadí.
Un primer atentado contra ese mismo mausoleo, lugar santo venerado por los chiitas, en febrero del 2006, provocó una ola de violencia sectaria en Irak.
Las autoridades iraquíes, temerosas de que se repitiera ese fenómeno, decretaron un toque de queda en Samara y en Bagdad, donde fue levantado el domingo.
Varias mezquitas sunitas del sur fueron, no obstante, blanco de ataques al parecer en represalia por ese atentando.
Desde hace unas semanas, se vive un periodo de calma relativa en Bagdad, donde el ejército estadounidense desplegó progresivamente refuerzos desde la puesta en marcha de su plan especial el pasado febrero. Unos 85.000 soldados estadounidenses e iraquíes vigilan ahora la ciudad.
Mientras, en la provincia de Diyala, fue lanzada al alba una importante ofensiva militar, bautizada "Arrowhead Ripper". El objetivo, según el ejército estadounidense, será desarmar a Al Qaida en su plaza fuerte de Baquba.
"Unos 10.000 soldados, con el apoyo de helicópteros de combate y blindados" participan en esta operación, precisó la misma fuente, que dio ya cuenta de la muerte de 22 combatientes "hostiles", así como de seis soldados kurdos en las filas del ejército iraquí.
Por su parte, el coronel iraquí Nagib al Salahi dijo que sus hombres mataron a 11 "terroristas" y detuvieron a otros 12.
Diyala, un Irak en miniatura donde conviven con dificultad sunitas, chiitas y kurdos, es escenario de frecuentes actos de violencia sectaria. Además, la rama iraquí de Al Qaida golpea con frecuencia y los soldados estadounidenses acumulan cada vez más bajas en la zona.
Por otra parte, los enfrentamientos entre las fuerzas iraquíes y el ejército del Mahdi del jefe radical chiita Moqtada Sadr continuaron la pasada madrugada en el sur, con un balance de 30 muertos y 90 heridos.
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