 Bush y Olmert se reúnen en Washington
(AFP)
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WASHINGTON (AFP) -
El presidente de Estados Unidos, George W. Bush, y el primer ministro israelí, Ehud Olmert, reforzaron su apoyo en una reunión el martes en Washington al nuevo gabinete moderado palestino, afirmando que constituía una oportunidad para reanudar las conversaciones de paz.
Bush dijo confiar que el presidente palestino, Mahmud Abbas, y su primer ministro Salam Fayyad "se fortalecerán hasta estar en condiciones de liderar a los palestinos en una dirección diferente.
Abbas destituyó el domingo a los representantes de Hamas en el gobierno palestino de unidad, después de que ese movimiento radical islámico tomó el control de Franja de Gaza la semana pasada, tras feroces combates callejeros que dejaron un saldo de 110 muertos.
Abbas formó un gabinete de emergencia con sede en Cisjordania.
"Quiero fortalecer a los moderados y cooperar" con Abbas, dijo Olmert, quien viajó a Washington para conversar con Bush por tercera vez en poco más de un año.
Las potencias occidentales levantaron el lunes un sofocante boicot político y económico contra los palestinos después de que Hamas, que se niega a reconocer el estado de Israel y renunciar a la violencia, llegara al poder en las elecciones del año pasado.
Ambos dirigentes expresaron que el nuevo gabinete tiene la oportunidad de reanudar las conversaciones de paz entre Israel y los palestinos, suspendidas desde 2000.
"Compartimos una visión de los dos estados viviendo en paz como vecinos", expresó Bush. Nuestra esperanza es que el presidente Abbas y el primer ministro Fayyad se fortalezcan hasta el punto en que puedan liderar a los palestinos en una dirección diferente, con diferentes aspiraciones", dijo Bush.
Olmert añadió: "voy a hacer todos los esfuerzos posibles para trabajar conjuntamente a fin de dotar a los palestinos de una oportunidad real y genuina tener su propio país."
Olmert había dicho a comienzos de esta semana que estaba listo para mantener contactos regulares con el presidente palestino para "resolver los principales problemas cotidianos y encontrar caminos para resolver los grandes temas".
La secretaria de Estado norteamericana, Condoleezza Rice, dijo el lunes que "vivimos una coyuntura crítica para los pueblos israelí y palestino, en la cual las oportunidades aparecen cada vez más claras".
En este sentido, Olmert opinó que este el momento para "hacer nuevos avances hacia la visión que el presidente Bush expresó hace esta semana cinco años: dos estados, Israel y Palestina, viviendo como vecinos en paz y seguridad".
Israel y Occidente han dado varios pasos para fortalecer la presencia de Abbas y reafirmar el nuevo gobierno.
Tanto la Unión Europea como Estados Unidos habían prometido el lunes renovar el flujo de ayuda financiera a Cisjordania y normalizar los lazos con el gabinete palestino.
Los 27 miembros de la Unión Europea suministraron unos 670 millones de dólares en ayuda directa por año hasta que Hamas tomó el poder, mientras que Washington suspendió o canceló 246 millones de dólares en asistencia en abril de 2006.
Para Bush los palestinos "necesitan ayuda para construir las instituciones democráticas necesarias para hacer florecer la democracia" y "para construir fuerzas de seguridad".
Israel acordó asimismo conceder unos 600 millones de dólares en impuestos palestinos que habían sido recolectados y no vertidos desde la llegada de Hamas al poder.
"El gobierno palestino necesita recibir ayuda para llenar su misión y estabilizar la situación", dijo Olmert tras la reunión con Bush.
El primer ministro también dijo que consideraría liberar cerca de 10.000 presos palestinos como un gesto hacia Abbas pero "sólo bajo ciertas condiciones".
Olmert dijo que Israel suavizaría asimismo las restricciones en Cisjordania, donde su ejército tiene cientos de bloqueos de carreteras a fin de dificultar el movimiento de los militantes.
Los problemas políticos en el seno de la Autoridad Palestina sellaron la división entre Cisjordania y Gaza, donde Hamas gobierna solo, creando una entidad radical proiraní a las puertas de Israel.
El primer ministro, que mantuvo su tercera reunión con Bush hace poco más de un año, quiere impedir que Hamas, que ganó en forma arrolladora las elecciones de enero de 2006, vuelva al poder en un gobierno compartido, según dijo.
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