 Presidente de Colombia Alvaro Uribe
(AFP)
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BOGOTA (AFP) -
El presidente colombiano, Alvaro Uribe, enfrenta la denuncia de un narcotraficante prófugo, quien asegura que paramilitares de ultraderecha financiaron su campaña presidencial, y que se suma a la aparición de un video de esa época en que aparece con supuestos líderes de esos grupos.
"No he sido un aprovechado del poder. Nunca hubiera buscado la Presidencia de la República con dineros ilícitos ni hubiera permanecido" en ella, afirmó Uribe este martes en respuesta a la declaración del narcotraficante Fabio Ochoa Vasco, publicada por la revista semana.
Durante un acto público en el balneario de Cartagena de Indias (norte), Uribe dijo que es "una infamia" atribuirle a los jefes de escuadrones de ultraderecha el voto "generoso y espontáneo de los ciudadanos" que lo respaldaron.
Es la segunda vez en la última semana que el gobierno tiene que salir a hacer frente a acusaciones de este tipo.
La divulgación de un video en el que un supuesto jefe paramilitar aparecía junto a Uribe obligó el jueves a la presidencia a pedir que quien tenga pruebas para denunciar al mandatario, las presente ante la justicia.
"A mis campañas nunca les ha faltado dinero. Los colombianos de bien han sido generosos al financiar mis campañas", reiteró el presidente en Cartagena.
La revista Semana publicó en su edición más reciente publica declaraciones de Ochoa Vasco -por quien Estados Unidos ofrece cinco millones de dólares-, quien afirma que varios traficantes y paramilitares hicieron una colecta en 2002 para financiar actividades proselitistas en favor de Uribe.
El capo declaró al semanario que en 2002 contribuyó con 150.000 dólares a la recaudación.
Ochoa aseguró que fue testigo de ese apoyo en razón a que estuvo protegido por el desmovilizado jefe paramilitar Salvatore Mancuso entre 2000 y 2005 en la sede de las negociaciones de paz, aunque aclaró que no le consta que el dinero hubiera ingresado a la campaña.
Este martes, Mancuso desmintió a Ochoa y señaló que los paramilitares nunca recogieron dinero "en favor del presidente (Uribe) no, pero sí para políticos como he confesado en mi versión libre" ante la justicia.
Sin embargo Mancuso reconoció que "ideológicamente nos identificamos con el presidente Uribe y por eso nos desmovilizamos".
Actualmente la Corte Suprema de Justicia mantiene detenidos a 12 congresistas por nexos con los paramilitares.
El ministro del Interior y Justicia, Carlos Holguín, consideró que el ingreso de dinero de los paramilitares es muy poco probable al reiterar que tanto la campaña presidencial de 2002 como la de la reelección en 2006 tuvieron "los más estrictos y rigurosos controles".
"Ante estas declaraciones habrá que esperar que la Fiscalía haga las investigaciones del caso como lo ha solicitado el Secretario Jurídico de la Presidencia por instrucciones del señor Presidente al Fiscal General de la Nación", reiteró Holguín.
Según el ministro, las denuncias de Ochoa obedecen a "una pelea, un desquite, con el señor Mancuso por un ajuste de cuentas o algo por ese estilo y dentro de eso en este contexto sale con esa historia", dijo.
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