 Los mandatarios de Perú y Chile
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LIMA (AFP) -
La decisión de Perú de acudir a la Corte Internacional de Justicia de la Haya para resolver el diferendo marítimo con Chile, anunciada la víspera por el presidente Alan García, abre un nuevo capítulo en la difícil vecindad entre ambos países.
Lima dio este paso por considerar justa su demanda y con la confianza en que el tribunal internacional la dará la razón, luego que fracasó el diálogo diplomático, según advirtió el mandatario peruano.
"Nuestros diálogos diplomáticos no han tenido éxito; por consiguiente pasamos al plano jurídico internacional", precisó García.
El mandatario remarcó que la determinación peruana no constituye "ni ofensa ni agravio, sino simplemente un reclamo jurídico" sin que ello afecte las relaciones bilaterales.
En su primera reacción el gobierno de Santiago también se mostró confiado en sus argumentos. El canciller Alejandro Foxley afirmó que su país tiene fundamentos "sólidos" para defender en La Haya su postura de que no hay asuntos limítrofes pendientes con Perú.
"Los fundamentos de Chile son extremadamente sólidos. Estamos seguros de que la razón jurídica nos asiste", afirmó Foxley.
El nuevo escenario en que se dilucidará el problema de límites marítimos en el océano Pacífico significará "un largo camino" que puede demandar "entre seis a ocho años como mínimo", estimó el internacionalista peruano Ernesto Velit.
"La solución no la va a ver este gobierno (que concluye en 2011), quizás el siguiente tampoco", dijo al advertir que Perú tiene que afinar no sólo la documentación sino evaluar el momento preciso para presentar la demanda.
Por su parte la presidenta del Congreso, Mercedes Cabanillas, reveló que "ya se están trabajando los aspectos técnicos de la demanda" a ser elevada a La Haya.
Las autoridades peruanas tendrán que hacer los contactos suficientes en el tribunal supranacional, hacer un minucioso estudio de otros casos parecidos y hacer los perfiles de los magistrados que dentro de ocho años dicten su sentencia final, observó el experto Velit.
La determinación peruana fue respaldada por todos los partidos políticos locales, entre ellos el Partido Nacionalista, del líder opositor y ex candidato presidencial Ollanta Humala.
"El gobierno ha definido su posición en este tema y los nacionalistas la apoyamos", dijo Juvenal Ordoñez, vocero de la bancada nacionalista en el Congreso.
Propuso como paso complementario replantear las relaciones comerciales con Chile. Dijo, como ejemplo, que se debería evitar que las inversiones de ese país se concentren en los puertos y aeropuertos peruanos.
El legislador Luis Gonzales Posada, presidente de la Comisión de Defensa del Congreso, reclamó la unidad de todos los peruanos en torno al a decisión del gobierno.
"En este tema no deben existir fricciones ni posiciones encontradas entre la oposición, representantes de la sociedad civil y el Gobierno, porque se debilitaría la posición internacional del Perú", advirtió.
La Haya ratificará la posición chilena de que no hay asuntos pendientes en esa materia, pronosticaron legisladores chilenos.
"Me alegro que recurran a La Haya porque si no quieren entender que estos asuntos están zanjados por tratados históricos, será ese tribunal el que ratifique lo que ha sido la posición chilena hasta ahora", señaló el oficialista Roberto Muñoz Barra, presidente de la Comisión de Relaciones Exteriores del Senado.
El senador opositor Sergio Romero estimó por su parte que podrían "haberse ahorrado las tensiones pasadas que surgieron por una serie de declaraciones si el gobierno (peruano) hubiese tomado la decisión con anterioridad".
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