 Vásquez conmrmora el "Día del Nunca Más"
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MONTEVIDEO (AFP) -
El presidente uruguayo, Tabaré Vázquez, conmemoró este martes el "Día del Nunca Más" que tuvo un importante aunque fragmentado apoyo político, mientras que en la noche grupos radicales realizaron contraactos que dejaron un saldo de cuatro detenidos.
El presidente designó al 19 de junio, natalicio del prócer uruguayo José Artigas, como el Día del Nunca Más, fecha simbólica para "avanzar en la reconciliación, en el reencuentro de todos los uruguayos" para superar las heridas abiertas por la dictadura (1973-1985).
El acto, en el que Vázquez colocó una ofrenda floral en el monumento a Artigas, contó con la presencia de ministros, legisladores oficialistas y de la oposición, así como líderes de los partidos políticos.
No obstante, hubo dirigentes opositores que decidieron no asistir, como los ex presidentes Julio Sanguinetti (1985-1990 y 1995-2000), Luis Lacalle (1990-1995) y Jorge Batlle (2000-2005).
Tampoco asistieron algunos sectores que integran la coalición oficialista de izquierda Frente Amplio (FA), como el Partido Comunista, el 26 de Marzo y la Corriente de Izquierda, ni la organización de Familiares de detenidos desaparecidos, grupos defensoras de los derechos humanos, ni la central sindical Pit-Cnt.
Faltaron las asociaciones de oficiales militares retirados, así como los grupos radicales de izquierda que realizaron contraactos.
Esas manifestaciones dejaron un saldo de cuatro detenidos luego de que unos 50 efectivos policiales reprimieran con bastones a otro tanto de militantes de Fogoneros, que habían cortado la principal avenida 18 de Julio con una quema de neumáticos.
En tanto, menos de 1.000 personas convocadas por el grupo radical Plenaria Memoria y Justicia marcharon desde el Monumento a los Desaparecidos y realizaron un escrache (protesta) frente al Círculo Militar, también sobre la principal avenida, arrojando huevos y bombas de pintura, aunque sin que se generaran incidentes.
Los grupos radicales estiman que la fecha pretende ser un "punto final" a las investigaciones y al procesamiento de violadores de los derechos humanos.
Otra manifestación convocada por la cooperativa de viviendas FUCVAM y el gremio de estudiantes FEUU, fue cancelada por los propios organizadores luego de los incidentes con Fogoneros.
En el acto de la mañana, Vázquez llegó a la céntrica Plaza Independencia para colocar una ofrenda floral en el monumento a Artigas, y se abrazó con los ministros y los líderes opositores, entre ellos Pedro Bordaberry, hijo del ex dictador Juan Bordaberry (1972-1976, procesado por violaciones a los derechos humanos durante la dictadura), del Partido Colorado.
Bordaberry dijo que "no es necesario que haya unanimidad para que haya unidad", y que espera "que estas cosas empiecen a repetirse" para llegar al "camino de la reconciliación", que "no se logra de golpe, por eso tenemos que estar acá".
Jorge Larrañaga, líder del Partido Nacional, principal de oposición, señaló que "hemos venido buscando contribuir con nuestra presencia a la convocatoria de nunca más violencia" de ningún tipo.
El ministro de Economía Danilo Astori, por su parte, indicó que el acto fue "un corto pero profundo gesto de unidad nacional, de unidad espiritual".
Unas 3.000 personas asistieron al acto con banderas uruguayas y rosas rojas, en tanto recibieron a Vázquez con un fuerte aplauso, al grito de "Tabaré, Tabaré", "Uruguay, Uruguay".
Al asumir la presidencia el 1 de marzo de 2005, Vázquez prometió investigar el destino de los desaparecidos en el marco de la Ley de Caducidad -refrendada por la ciudadanía en 1989, que evitó juzgar la violaciones a los derechos humanos durante la dictadura, salvo excepciones, aunque permite investigar- y cerrar las heridas de la sociedad.
En ese marco, se realizaron excavaciones en predios militares que hallaron los restos de dos desaparecidos, en tanto la justicia procesó con prisión a ocho ex represores, así como al ex dictador Bordaberry y a su canciller, Juan Carlos Blanco.
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