 Vilma Espín
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LA HABANA (AFP) -
Dolidos y de luto, miles de cubanos rindieron el martes tributo a la esposa de Raúl Castro, Vilma Espín, primera dama, legendaria guerrillera y mujer de mayor rango político de la revolución de Fidel Castro, quien murió el lunes a los 77 años tras una larga enfermedad.
En duelo oficial de 26 horas, toda la isla vivió una jornada de homenaje póstumo en las 14 provincias, con una velada solemne en el Teatro Karl Marx y actos centrales en la histórica Plaza de la Revolución, en La Habana, y en la oriental ciudad de Santiago de Cuba (a 900 km), donde nació Espín.
Abatido pero sereno, Raúl, a quien su hermano Fidel cedió el poder temporalmente el 31 de julio de 2006, presidió la tarde de este martes el emotivo homenaje en el mayor teatro del país, con unos 5.000 invitados, entre éstos la alta dirigencia del Gobierno y el Partido Comunista de Cuba (PCC).
Hasta ahora no había transcendido mensaje sobre el deceso de parte de Fidel Castro, quien convalece desde hace 11 meses de una grave enfermedad intestinal, a sus casi 81 años.
En absoluto silencio y vestido de uniforme militar, junto a sus cuatro hijos y ocho nietos, Raúl, de 76 años, preside las ceremonias y fue el primero en honrar la memoria de Espín en el mausoleo José Martí, en la Plaza de la Revolución, donde depositó una rosa roja frente a una foto gigante de su esposa.
Raúl recibió las condolencias de la alta dirigencia política y militar de Cuba, y mensajes de pésame de los presidentes Felipe Calderón, de México, y Daniel Ortega, de Nicaragua -y sus esposas-, así como de la Premio Nobel de la Paz guatemalteca Rigoberta Menchú, y de otras personalidades.
Aquejada desde hace varios años de cáncer linfático, Espín murió a las 16H14 locales del lunes (20H14 GMT) y sus cenizas serán depositadas en ceremonia familiar y con honores militares en el Mausoleo del II Frente Frank País, en Santiago.
Su muerte es la primera que se produce en la familia íntima de los Castro y una sensible pérdida en la vieja guardia revolucionaria que acompaña a Fidel, en el poder desde hace 48 años.
Presidenta de la Federación de Mujeres Cubanas (FMC), desde que la fundó en 1960, Espín garantizó el apoyo de la población femenina a Fidel, sobre todo en la crisis económica de los 90, al tiempo que peleó por los derechos de las mujeres en una revolución de "barbudos" y en una sociedad de marcado machismo.
"Fue una mujer intachable, que hizo mucho por nosotras. Es una pérdida irreparable", dijo Mercedes Toro, un ama de casa que desfiló, como otros miles, en la Plaza de la Revolución.
Espín ejerció como primera dama ante la ausencia pública de la esposa de Fidel, Dalia Soto del Valle, en un país donde la vida privada de las figuras políticas es mantenida en estricta reserva y el presidente siempre se opuso a reconocer ese cargo como institución.
Impulsó luchas contra la discriminación y el analfabetismo, en favor de la niñez y también de los homosexuales marginados en los años 60, una batalla que heredó su hija Mariela, sexóloga de 45 años.
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 Raúl Castro y Espín en la boda del Che Guevara
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Vilma pensó y actuó como la vida misma, a la cual se entregó desde su juventud con la confianza en el porvenir de su patria", dijo en el teatro Asela de los Santos, amiga y compañera de luchas de Espín, y esposa del vicepresidente José Ramón Fernández.
Espín es la tercera heroína que pierde la revolución, tras Celia Sánchez, secretaria personal de Fidel, y Haydée Santamaría, directora de Casa de Las Américas.
"Junto a Celia y Haydée, Vilma es paradigma de la mujer comprometida con la revolución, con la patria y con Fidel", expresó José Ramón Machado Ventura, en el Karl Marx.
Espín llegó a tener el mayor rango político como primera mujer en el selecto Buró Político del PCC. Integró el Consejo de Estado, el Comité Central del Partido y fue diputada desde 1976.
Descendiente de franceses, nació el 7 de abril de 1930 en una familia de la mediana burguesía de la oriental Santiago de Cuba, y se graduó de ingeniera química industrial.
Participó en la guerrilla urbana y combatió en la Sierra Maestra en el II Frente Frank País, bajo el mando de Raúl, contra la dictadura de Fulgencio Batista (1952-58).
Conoció a su esposo cuando fue a entrevistarse con Fidel en junio de 1955 en México, donde los hermanos estuvieron en exilio hasta 1956, y se casaron el 26 de enero de 1959.
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