 Petraeus y Gates en Bagdad
(AFP)
|
WASHINGTON (AFP) -
Las tropas de Estados Unidos podrían permanecer en Irak por una década para combatir a la insurgencia, dejó entrever este domingo el comandante norteamericano de la coalición, general David Petraeus.
Peatreus, en entrevista con la cadena Fox News, reconoció asimismo las "preocupaciones legítimas" surgidas por la entrega de armas a insurgentes sunitas para que enfrenten a Al Qaida, pero defendió la táctica señalando que es una manera viable de presionar a los extremistas.
Esa estrategia fue calificada de "peligrosa" por el propio primer ministro iraquí, Nuri al Maliki.
En la entrevista, el general estadounidense dijo que se sabe que los desafíos que la coalición debe enfrentar en Irak podrían no quedar resueltos "en un año o dos".
"De hecho, generalmente, y pienso que históricamente, las operaciones de contrainsurgencia han requerido al menos 9 ó 10 años", dijo Petraeus en respuesta a una pregunta sobre si las tropas de Estados Unidos podrían estar frente a un despliegue de décadas similar al que debieron enfrentar en Corea.
Cualquier despliegue a largo plazo dependerá de la aceptación del gobierno soberano de Irak de que se extienda la presencia militar estadounidense, dijo el general.
"No sé cuál es la analogía correcta, si Corea u otra", destacó, al subrayar que un acuerdo de seguridad a largo plazo es "probablemente un cálculo bastante realista".
El general dijo que en septiembre presentará una "evaluación franca" del impacto del incremento de las tropas norteamericanas ordenado por el presidente George W. Bush para contrarrestar la insurgencia en Irak.
En el Congreso, los demócratas -que quieren un retiro de las tropas estadounidenses- consideran ese informe de septiembre como un hecho decisorio del futuro de la guerra en Irak.
Petraeus insistió en que su informe será honesto.
"Tendremos una opinión de cómo nos desempeñamos frente a estos santuarios que ha tenido Al Qaida en el pasado y en los que hemos entrado por primera vez", dijo. "Tendremos una opinión de cómo nos hemos desempeñado en barrios violentos de Bagdad y de qué hemos alcanzado" más allá de la capital, agregó.
Pero ya el jefe de los republicanos en el Senado, Mitch McConnell, estimó el domingo a CBS que el "envío de tropas suplementarias llegó a su fin", al señalar que "los iraquíes deben aumentar su poder, no solamente político sino militar".
Mientras, el presidente de la comisión de Relaciones Exteriores del Senado, Joseph Biden, señaló a ABC que en todo momento debe evitarse el incremento de los riesgos a los que están expuestos los soldados estadounidenses.
Por otro lado, Petraeus reconoció que "son preocupaciones legítimas, tenemos las mismas preocupaciones", al ser interrogado sobre la entrega de armas a insurgentes sunitas, por los temores surgidos de que luego las armas podrían terminar en manos de grupos que las usen contra las tropas norteamericanas.
Pero destacó que se adelanta una rigurosa investigación sobre las personas a las que se le entrega el armamento.
En comentarios publicados el sábado por la revista Newsweek, el primer ministro iraquí advirtió que la estrategia estadounidense era "peligrosa porque creará nuevas milicias".
"Creo que la coalición no conoce los antecedentes de las tribus (sunitas). Es un trabajo para el gobierno (iraquí)", aseveró Maliki.
Mientras, el embajador de Washington en Bagdad, Ryan Crocker, dijo el domingo que Maliki ordenó la formación de un comité para revisar la estrategia mientras se desarrolla.
|