 Raúl Castro y Daniel Ortega en La Habana
(AFP)
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LA HABANA (AFP) -
Daniel Ortega, el líder sandinista que dedicó su victoria electoral a su amigo y maestro Fidel Castro, lo visitó este sábado por cuatro horas en La Habana, convirtiéndose en el cuarto aliado que se entrevista con el mandatario convaleciente en dos semanas.
"El compañero Fidel quedó muy satisfecho del encuentro con Daniel, a quien agradeció sus múltiples intervenciones denunciando al terrorista (Luis) Posada Carriles y otras muchas muestras de solidaridad con Cuba", señala un comunicado oficial.
En el "fraternal" encuentro los mandatarios dialogaron sobre la "Operación Milagro", programa de Cuba y Venezuela para devolver quirúrgicamente la visión a miles de latinoamericanos, la campaña de alfabetización en Nicaragua con el método cubano "Yo sí Puedo" y el programa de ahorro energético.
Ortega también se reunió con Raúl Castro, al mando de Cuba hace más de 10 meses por una grave crisis de salud de su hermano Fidel, con quien trató "importantes asuntos relativos al desarrollo de los vínculos de colaboración entre ambos países", agrega el texto.
El presidente nicaragüense era esperado el martes en La Habana, coincidiendo con el presidente de Venezuela Hugo Chávez, pero tras suspender una visita a Italia que cerraba una gira por Venezuela, Argelia, Libia e Irán, decidió hacer una parada en Senegal.
Antes de Chávez, Castro, convaleciente de una aguda crisis intestinal, había recibido la visita del mandatario boliviano Evo Morales, que el 7 de junio tuvo una estancia relámpago de poco más de ocho horas.
La ronda de aliados políticos de Castro la abrió el secretario general del Partido Comunista de Vietnam, Nong Duc Manh que estuvo en Cuba entre el 1 y el 3 de este mes.
Tanto Chávez, Manh, como Morales, también se entrevistaron con Raúl Castro.
El anterior encuentro entre el Ortega y el convaleciente líder cubano fue el 29 de abril de 2006 en La Habana, cuando asistió a la incorporación de Bolivia al ALBA, el proyecto integrador impulsado por Chávez en contraposición al ALCA (Area de Libre Comercio de las Américas), que propugna Washington.
Convertido en presidente, Ortega llegó a La Habana el 1 de diciembre, coincidiendo con Morales y el haitiano René Preval, para los festejos por los 80 años de Fidel, quien no pudo presentarse en público por su delicado estado de salud.
Aún convaleciente de varias cirugías intestinales que le hicieron perder 18 kilos, Fidel le envió un mensaje escrito a Ortega, cuando resultó ganador de las elecciones presidenciales en noviembre.
"Querido Daniel: la grandiosa victoria sandinista llena de alegría a nuestro pueblo y a la vez llena de oprobio al gobierno terrorista y genocida de Estados Unidos, por ello tanto tú como el heroico pueblo de Nicaragua merecen la más calurosa felicitación", dijo entonces.
En diciembre, en la Plaza de la Revolución de La Habana, Ortega le fue recíproco: "en este aniversario de tu cumpleaños y en vísperas del 50 aniversario del desembarco del yate Granma: ¡Felicidades Fidel! Te regalo de cumpleaños la victoria del Frente Sandinista en Nicaragua".
Sin la juventud de comandante guerrillero con que gobernó Nicaragua entre 1979 y 1990, Ortega, de 61 años, buscó una rápida alianza con Cuba y Venezuela, al incorporar a su país al proyecto integrador de la Alternativa Bolivariana para las Américas (ALBA).
Por su parte, el Castro que encontró Ortega es un activo convaleciente que desde el 29 de marzo ha escrito 17 editoriales de prensa -casi todos contra el presidente norteamericano George W. Bush- e inauguró una modalidad de comunicación televisiva, "mesitas redondas", una suerte de conversación de cerca de una hora sobre un tema seleccionado de antemano.
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