 Una bandera de la UE
(AFP/Archivo)
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BRUSELAS (AFP) -
La Comisión Europea no considera "necesario" autorizar la entrada de la española Telefónica en el capital del grupo Telecom Italia, porque la operación no supone en sentido estricto una fusión entre ambas compañías, según una carta enviada por Bruselas al consorcio involucrado en esa operación.
De acuerdo con esa misiva, a la que tuvo acceso la AFP, la Comisión Europea afirma que con la adquisición del 18% del capital de Telecom Italia en manos del grupo Olimpia, la empresa española no tomará el control absoluto de la italiana.
"Después de examinar la información que han remitido a la Comisión, concluimos que la operación prevista no puede considerarse una concentración en el sentido recogido por el Artículo 4 (1) del reglamento de fusiones, porque ninguna de las partes adquiere el control exclusivo ni tampoco todas o alguna de las partes adquieren conjuntamente el control de Telecom Italia", señala esa carta.
Por su lado, el portavoz europeo de Competencia, Jonathan Tood, se negó este miércoles a confirmar la existencia de cualquier notificación por parte del consorcio de empresas que junto con Telefónica se han unido para la compra de Olimpia, principal accionista de Telecom Italia. La Comisión Europea se negó también a confirmar la existencia de una carta enviada a ese consorcio.
Sin embargo, y de acuerdo al texto al que tuvo acceso la AFP, la respuesta de la Comisión fue enviada el 12 de junio y en ella se explica que no es necesario realizar notificación oficial alguna por parte de las empresas afectadas. "Después de analizar la información remitida, concluimos que la transacción no desencadenaría una obligación de notificación", señala la carta.
Pirelli, primer accionista de Telecom Italia, había anunciado el pasado 28 de abril la aceptación de la oferta hecha por varias entidades italianas unidas a la española Telefónica sobre Olimpia, el grupo que controla el 18% del capital del operador italiano de telecomunicaciones.
La oferta sobre Olimpia fue efectada por Telefónica, líder del sector en España, los bancos Mediobanca y Intesa Sanpaolo, la aseguradora Generali y el grupo de la familia Benetton, que propusieron 4.100 millones de euros por la operación.
El consorcio comunicó la operación a la Comisión Europea mediante una carta el pasado 11 de mayo, en la cual argumentaba no ver motivos de efectuar una notificación oficial para el análisis de su posible impacto sobre la libre competencia en el mercado comunitario, dado que no consideraban la compra como una concentración real.
Tras pedirle más información, Bruselas concluyó que, en efecto, las compañías asociadas tenían la razón y que no era necesario remitir notificación a la Comisión con los pormenores de la operación.
La comisaria europea de Sociedad de la Información, Viviane Reding, ya había dado recientemente su visto bueno a la transacción, al señalar que operaciones transfronterizas de ese tipo constituyen "la mejor receta" de competitividad. "El hecho de que dos importantes operadores históricos europeos vayan ahora a trabajar juntos en un acuerdo transfronterizo es una señal de que el mercado panaeuropeo de telecomunicaciones ha empezado a desarrollarse", había dicho Reding.
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