 Inmigrantes rescatados del mar en Tenerife
(AFP)
|
LUXEMBURGO (AFP) -
Pese a las diferencias exhibidas entre sus socios, la Unión Europea se comprometió el martes a buscar una solución a la espinosa cuestión del rescate de los inmigrantes ilegales que naufragan en aguas internacionales, tras la polémica levantada por Malta al negarse a cumplir con sus obligaciones de salvamento en el Mediterráneo.
"La situación actual es de un caos total. Cada año unos 600 inmigrantes, y esto es una estimación muy conservadora, mueren intentando llegar a Europa. Esta cifra puede aumentar este año", denunció el ministro maltés, Tonio Borg, quien pidió a sus socios reunidos en Luxemburgo compartir "la responsabilidad" que significa la recepción de los clandestinos náufragos.
"La verdadera cuestión no es quién va al rescate. Es evidente que el barco más próximo al punto de naufragio debe ir. El problema es quién aceptará a esos inmigrantes", explicó Borg, en medio de la polémica por las acusaciones contra Malta de no haber prestado auxilio a clandestinos aferrados a una jaula de cría de atunes so pretexto de que se encontraban en aguas libias.
El responsable maltés consideró injustas estas acusaciones, dada la gran presión migratorio que sufre su pequeño país, y por ello propuso nuevas reglas para compartir la responsabilidad de la recepción de los ilegales, una idea que provoca reticencias pero que de todos modos será discutida en una reunión de representantes de los 27 la semana próxima.
En una declaración dada a conocer en Luxemburgo por la UE, los 27 reafirmaron la validez del principio de "solidaridad" y de "tener en cuenta" la particular situación de algunos Estados miembros, y reiteraron la necesidad de dotar de los medios requeridos a la agencia de protección de fronteras FRONTEX para sus misiones de vigilancia.
La propuesta de Malta es que cuando un barco salva inmigrantes fuera de la zona de búsqueda y rescate de un miembro de la UE, como por ejemplo el caso de Libia, y el país responsable de ese salvamento no asume su responsabilidad, se deberían distribuir los ilegales rescatados sobre la base de una rotación entre los 27 miembros de la Unión Europea.
"Temporalmente esos inmigrantes deben ir al país europeo más próximo hasta ser transferidos al país de destino designado. La base de rotación debe realizarse según un criterio que tenga en cuenta la talla y población" de los miembros de la UE, dijo el ministro maltés, al explicar su idea.
Borg recibió el apoyo de la Comisión Europea y España, cuyo ministro Alfredo Pérez Rubalcaba aprovechó la oportunidad brindada por Malta para introducir en la discusión el tema de los menores ilegales no acompañados, que no pueden ser repatriados como los adultos y que constituyen un problema en las Islas Canarias.
"Nos parece una buena idea introducir el término responsabilidad compartida en estos sucesos como en el conjunto de la inmigración. Si hablamos de responsabilidad compartida, es razonable que hablemos de la responsabilidad compartida de la unión europea en relación con los menores no acompañados", señaló Rubalcaba.
Sin embargo, el ministro español advirtió que era necesario "mirar con ciudado" la propuesta de Malta para "evitar que haya efectos negativos de lo que es una buena idea".
Más reticentes, otros países de la UE, por ejemplo Francia, rechazaron la iniciativa maltesa.
"Me parece muy difícil, no se puede medir con distinta vara únicamente a los inmigrantes procedentes del Mediterráneo. No veo técnicamente cómo podrá hacerse", dijo el ministro francés de Inmigración, Brice Hortefeux.
De su lado, el ministro alemán Wolfang Schauble, cuyo país ejerce la presidencia de la UE, reconoció la necesidad de tomar medidas para "evitar que la gente muera ahogada en el Mediterráneo", pero estimó que la cuestión del reparto sería tratado "a largo plazo".
|