 Una refinería de Petrobras en Santa Cruz
(AFP)
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LA PAZ (AFP) -
La transferencia en Bolivia de dos refinerías de la brasileña Petrobras a la estatal local YPFB, prevista para este martes, se suspendió hasta nuevo aviso por un problema en los seguros, confirmaron ministros del gobierno boliviano.
La transferencia de acciones de la empresa brasileña por las refinerías Elder y Villarroel, que Bolivia recompró en 112 millones de dólares, "dejaba sin efecto" el seguro de funcionamiento y operaciones que el grupo suizo Zurich Financial Services tiene con la empresa brasileña, informó el ministro de Hidrocarburos, Carlos Villegas, para explicar el retraso en la operación.
Según esta explicación, el seguro de Zurich para las dos refinerías no puede hacerse extensivo en favor de los nuevos dueños bolivianos, en este caso Yacimientos Petrolíferos Fiscales Bolivianos Refinación Sociedad Anónima (YPFB-Refinación SA).
La administración de La Paz había preparado un acto político para este martes en las ciudades de Santa Cruz (este) y Cochabamba (centro), donde están las refinerías, tras haber depositado 56 millones de dólares el lunes como primer pago a Petrobras.
El ministro de la Presidencia, Juan Ramón Quintana, informó que fue ampliado hasta la próxima semana el proceso de licitación internacional de seguros y que una vez eso se solucione, no habrá ningún impedimento más para que Bolivia tome el control administrativo y operativo de Elder y Villarroel.
El traspaso de las refinerías se produce en momentos en que el Estado boliviano y Petrobras tienen un contencioso.
La semana pasada la autónoma Superintendencia de Hidrocarburos dio "un plazo de 48 horas" para que la petrolera brasileña se ponga al día en el pago de unos 8 millones de dólares por tasas de regulación, transporte y comercialización de crudo reconstituido, jet fuel, diésel, parafina y otros.
Esa tasa corresponde -según informe de la Superintendencia- al 1% de los volúmenes facturados por Petrobras correspondiente al período 2000-2006.
Petrobras -según su oficina en este país- señaló que esa obligación económica que exige el Estado boliviano no corresponde y anunció que existe el trámite de apelación, ya en curso ante la Superintendencia.
El ministro Villegas prefirió no comentar si éste era otro elemento que enturbiaba el acuerdo entre el gobierno y Petrobras.
Las dos plantas de refinación Elder, ubicada en la provincia de Santa Cruz (este) y Villarroel en Cochabamba (centro) deben quedar aseguradas por un valor de 180 millones de dólares que incluye el valor en bienes de las plantas y otras contingencias que pudieran surgir, como accidentes de diferente índole.
La administración del indígena Evo Morales, que ya depositó los 56 millones de dólares a Petrobras, como primer pago por las refinerías, aseguró que de acá al 11 de agosto cumplirá con el segundo pago.
Las dos plantas producen un promedio diario de 40.000 barriles de petróleo y abastecen la totalidad de la demanda interna de gasolina y el 70% de su requerimiento de diésel, además de la exportación de derivados de petróleo reconstituido a Chile.
Las dos refinerías fueron privatizadas en 1999 durante el gobierno constitucional del conservador Hugo Bánzer (1997-01) por las que Petrobras pagó 104 millones de dólares.
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