|
|
|||||
|
|
Economía: BB con perspectiva estable Una calificación satisfactoria, pero el país debe hacer un esfuerzo adicionalDebemos reducir la inflación, corregir las distorsiones de las tasas de interés y aprobar sin tardanza el TLC La agencia calificadora internacional de riesgos para los títulos de deuda de los distintos países, Standard & Poor’s, retuvo la semana pasada la calificación otorgada previamente a Costa Rica con el grado de BB con perspectiva estable. La calificación satisfizo a las autoridades costarricenses y tranquilizó al sector privado, particularmente a los participantes en el sistema financiero nacional. A nosotros nos parece bien la calificación, sobre todo si se toman en cuenta las variables específicas valoradas por la calificadora para otorgarla, pero estamos firmemente convencidos de que el país puede –y debe– recibir mejores calificaciones si hace un esfuerzo adicional. A eso nos referiremos en este editorial. Aunque técnicamente la calificación se confiere únicamente a los diversos títulos de deuda emitidos por el Gobierno de la República, la evaluación es, en general, para la economía nacional, pues de su salud actual y perspectivas futuras depende la capacidad de pago de las respectivas obligaciones y, también, de su valoración en los mercados nacional y extranjero. La agencia valoró la deuda pública a largo plazo denominada y pagadera en moneda extranjera como BB; los mismos títulos pero emitidos a corto plazo como los calificó de B (una categoría inferior) y otorgó la calificación de BB+ a las obligaciones de la deuda soberana a largo plazo, la más alta de las tres categorías. En todos los casos retuvo la perspectiva de “estable”, lo cual significa que, en opinión de la agencia, no se visualizan factores desestabilizadores en el futuro cercano. Desde el punto de vista de la inversión, eso significa que los tenedores actuales y potenciales de títulos a largo plazo pueden tener la seguridad de que las circunstancias no variarán en su detrimento. Pero la calificación (promedio) de BB, aunque se considere estable y permita a los títulos costarricenses cotizarse bien en el mercado internacional y compararse favorablemente con otros títulos soberanos, no debe ser utilizada a manera de consuelo o resignación. Costa Rica puede aspirar a más y lograr lo que en la práctica de las calificadoras internacionales se denomina “grado de inversión”. Y eso nos obliga a preguntarnos qué hemos hecho bien o mal para seguir estancados. Standard & Poor’s valoró adecuadamente la alta tasa de crecimiento de la producción experimentada en los últimos años, superior al 5% en términos reales, así como la significativa reducción del déficit fiscal, gracias al elevado crecimiento de la recaudación tributaria. También debe haber valorado, al igual que lo hizo el Fondo Monetario Internacional (FMI), los esfuerzos iniciales por flexibilizar el régimen cambiario. Pero el hecho de valorar únicamente con el grado de B los títulos de corto plazo, es una señal de alerta. El prolongado período de transición a un régimen cambiario más flexible, en el que no tenga el Banco Central que intervenir en el mercado comprando divisas y aumentando la liquidez, como ahora, le permitiría controlar mejor la inflación y trabajar con tasas reales positivas. Hay mucha incertidumbre en el mercado financiero por la posible evolución de las tasas de interés a corto plazo, y eso se refleja en la más baja calificación. Las perspectivas, sin embargo, podrían mejorar. No solo es necesario reducir la inflación y corregir las distorsiones a las tasas de interés, sino también ratificar el Tratado de Libre Comercio con los EE.UU., Centroamérica y República Dominicana. Así lo reconoce expresamente Standard & Poor’s en su informe: “La capacidad soberana de Costa Rica se podría consolidar con la aprobación del acuerdo comercial DR-CAFTA (TLC) este año, gracias al impacto positivo que el acuerdo tendría en el crecimiento a largo plazo”. En eso tiene razón. Varios estudios señalan que el crecimiento de la producción con el TLC tendría mejores perspectivas que sin él, y que existe una alta correlación entre el crecimiento y la recaudación fiscal, ambos necesarios para poder satisfacer la amortización e intereses de la deuda soberana. Si se aprobara –y se arreglara el impasse en las políticas cambiaria y monetaria arriba aludidas– Costa Rica podría aspirar a mejorar su calificación y recibir el ansiado grado de inversión.
|
|
|||
|
© 2007. GRUPO NACIÓN GN, S. A. Derechos Reservados. Cualquier modalidad de utilización de los contenidos de nacion.com como reproducción, difusión, enlaces informáticos en Internet, total o parcialmente, solo podrá hacerse con la autorización previa y por escrito del GRUPO NACIÓN GN, S. A.
Si usted necesita mayor información o brindar recomendaciones, escriba a webmaster@nacion.com Apartado postal: 10138-1000 San José, Costa Rica. Central telefónica: (506) 247-4747. Servicio al cliente: (506) 247-4343 Suscripciones: suscripciones@nacion.com Fax: (506) 247-5022. CONTÁCTENOS |