 Bush insiste en la reforma migratoria
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WASHINGTON (AFP) -
El presidente estadounidense, George W. Bush, luchando por revivir su plan de inmigración luego de que éste fracasara la semana pasada, se preparó este lunes para una inusual visita el martes a los senadores republicanos.
Bush telefoneó a dos aliados clave, los senadores demócratas Ted Kennedy y Ken Salazar, así como al republicano Jon Kyl para llegar a "una estrategia que lleve el proyecto a un nuevo debate", dijo la portavoz de la Casa Blanca Dana Perino a la prensa.
"Les agradeció a todos por su liderazgo y su trabajo duro. (Bush) subrayó su compromiso con que este proyecto sea aprobado pronto", agregó Perino a bordo del avión presidencial Air Force One, cuando Bush volvía de su gira por Europa.
Las llamadas preparan el terreno para la poco usual aparición de Bush en el almuerzo semanal de senadores republicanos el martes, donde el presidente hará breves comentarios y luego responderá preguntas, agregó la portavoz.
La reforma, apoyada por Bush y que tiende a regularizar a alrededor de 12 millones de inmigrantes clandestinos que viven en Estados Unidos, es un frágil compromiso obtenido entre los líderes demócratas y republicanos.
El líder demócrata del Senado, Harry Reid, que retiró el proyecto del orden del día de la cámara el jueves debido a desacuerdos entre los legisladores, envió el lunes junto a otros dirigentes demócratas una carta a Bush instándole a presionar para que la resistencia al texto pueda ser superada por sus correligionarios republicanos.
"Aunque no concordamos con todas las partes del texto acordado (para la ley) en el Senado, nos mantenemos comprometidos con la aprobación este año en el Senado de una ley migratoria", señalaron los demócratas en la carta, que hicieron pública.
Reid anunció en la misiva que volverá a poner el asunto a consideración del Senado antes del inminente enfrentamiento en la cámara sobre el tema Irak -cuando se voten leyes de Defensa a fines de junio-.
"Es preciso de su parte un mayor liderazgo para asegurar que los opositores a la ley no la bloqueen. En pocas palabras, necesitamos más que el voto de siete republicanos (que votaron la última vez) para terminar (con del debate) y lograr finalmente la aprobación de esta ley", reclamaron.
El proyecto de ley allanaría el camino a la legalización de los inmigrantes indocumentados, estableciendo un sistema basado en méritos para futuros inmigrantes, y crearía un programa de trabajo temporal de bajos salarios.
La medida también busca potenciar la seguridad en las fronteras, sanciones a empleadores que contraten a trabajadores ilegales y un intento por reducir el número de solicitudes de visa de aquellos que optaron por las vías legales para hacerlo.
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