 Presidente de Nicaragua Daniel Ortega
(AFP)
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TEHERAN (AFP) -
El presidente de Nicaragua, Daniel Ortega, que comenzó en Teherán una visita de dos días, fue recibido el domingo por la máxima autoridad iraní, el ayatolá Ali Jamenei, para quien en América Latina está triunfando la oposición a Estados Unidos, "el país más odiado del mundo".
Antes, el presidente iraní, Mahmud Ahmadinejad, había dado la bienvenida a Ortega al pie del avión, en el aeropuerto Mehrabad de Teherán.
Después, el presidente nicaragüense se entrevistó con Jamenei. El ayatolá, según la agencia Isna, saludó la llegada al poder en los últimos años de "gobiernos antiestadounidenses en América Latina".
Jamenei extendió esa reflexión: "Y en cada país del mundo islámico, cada vez que hay una elección son los más antiestadounidenses los que triunfan".
Estados Unidos es "el régimen más odiado del mundo", concluyó el ayatolá ante Ortega, antiguo enemigo de los norteamericanos.
Este había explicado a su llegada a Irán de que la visita tiene el objetivo de "reforzar las relaciones entre dos países". Por su parte, en su discurso de bienvenida, Ahmadinejad declaró que "Teherán y Managua trabajan juntos para construir un orden mundial basado en la paz y la justicia", según la agencia oficial Irna.
Irán goza del apoyo de Nicaragua y de Venezuela en el conflicto que le opone a las grandes potencias occidentales por su programa nuclear.
A este respecto, Jamenei declaró que "la nación iraní resistió toda presión y resistirá, porque el único modo de alcanzar el máximo progreso es pasar todas las pruebas".
Según Ahmadinejad, Irán y Nicaragua "tienen medios importantes que pueden poner mutuamente a disposición del otro en la vía de la independencia y de la libertad".
El presidente anfitrión también afirmó que "existe un vínculo muy profundo entre Irán y Nicaragua desde la Revolución Nicaragüense".
Durante su visita a Managua, Ahmadinejad prometió una importante ayuda económica iraní al país centroamericano, afirmando que tienen "enemigos comunes".
Interrogado este domingo por la prensa iraní sobre la oportunidad de mantener conversaciones con Estados Unidos, Ortega explicó que se requieren "relaciones basadas en un respeto mutuo".
La visita de Ortega responde a la que efectuó Ahmadinejad a Nicaragua el pasado mes de enero en el marco de una gira latinoamericana durante la cual el presidente iraní cortejó a sus aliados antiestadounidenses.
Desde su elección en junio de 2005, el presidente iraní ha cultivado lazos privilegiados con los países opuestos a la política estadounidense. De esta forma ha recibido al bielorruso Alexandre Lukachenko, al venezolano Hugo Chávez, al zimbabuense Robert Mugabe y al sirio Bachar al Assad.
Asimismo sus desplazamientos al extranjero ilustran un cambio de prioridades con respecto a su predecesor, el reformista Mohammad Jatami, quien visitó varias capitales occidentales como París, Berlín, Roma y Viena, así como también Moscú, Pekín y Tokio. Ahmadinejad ha preferido hasta ahora Minsk, Damasco y Caracas.
El presidente iraní pronuncia regularmente discursos antiimperialistas, con el tono propio a los valores de la revolución islámica de 1979.
El presidente nicaragüense, que asumió sus funciones en enero, ha sido un encarnizado adversario de Estados Unidos, sobre todo en los años 80, como dirigente del Frente Sandinista de Liberación Nacional (FSLN) y luego como presidente de la República de 1979 a 1990.
Después de Irán, de donde partirá el lunes por la mañana, Ortega tiene previsto visitar Roma para entrevistarse con el nuevo presidente italiano y funcionarios de su gobierno.
En Roma, el presidente nicaragüense se reunirá con empresarios italianos para invitarlos a invertir en turismo, construcción e infraestructura en Nicaragua.
El 12 de junio Ortega tiene previsto salir hacia Cuba, donde concluirá su itinerario.
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