 Presidente de Bolivia Evo Morales
(AFP)
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LIMA (AFP) -
La Comunidad Andina anunciará el 14 de junio en la cumbre que realizará en la ciudad boliviana de Tarija que se halla lista para iniciar las negociaciones sobre una asociación con la Unión Europea, incluido un Tratado de Libre Comercio (TLC), que debe estar listo en 2008.
La noticia será oficialmente dada por el presidente boliviano y anfitrión de la cumbre, Evo Morales, lo que será una paradoja, pues su gobierno de izquierda fue uno de los que hasta último momento puso más piedras en el camino de las negociaciones.
El anuncio de la Comunidad Andina (CAN, Bolivia, Colombia, Ecuador y Perú), dando a conocer el viernes que superó sus diferencias internas, surgió cuando la sombra de una ruptura se cernía sobre el colectivo impulsado por la presión peruana de retirarse de la CAN ante el bloqueo boliviano.
Perú y Colombia se perfilaron como los más firmes partidarios del acuerdo con la UE, sin poner trabas, e incluso Lima se declaró dispuesta a negociar el acuerdo de asociación sin La Paz, en tanto que Bolivia y Ecuador, en menor medida, plantearon obstáculos.
El acuerdo interandino se alcanzó en la CAN, en Lima, con videoconferencia desde La Paz con el canciller David Choquehuanca, su par peruano, José García Belaunde, y representantes de los demás países andinos acreditados en el bloque.
Las tratativas CAN-UE parecían peligrar desde que fracasaron conversaciones técnicas, el 29 y 30 de mayo en La Paz, porque los socios andinos no lograron ponerse de acuerdo, según expresaron a la AFP fuentes diplomáticas europeas.
La Decisión 667 sobre "Marco general para las negociaciones del Acuerdo de Asociación entre la Comunidad Andina y la Unión Europea", puso fin a las diferencias entre los países y abrió el camino a dichas negociaciones.
En el fondo los países andinos resolvieron preservar sus diferencias, pero trabajarán en forma conjunta en la negociación para no perder la oportunidad de acceder al mercado europeo.
"Hemos aprobado la decisión 667, en la que establecemos las bases para llevar adelante con dignidad y bajo la normativa de la CAN la negociación con la Unión Europea", señaló el canciller Choquehuanca, quien aclaró que el acuerdo permite a Bolivia no comprometer temas "sensibles" en la negociación.
El problema radicó en cómo lograr una negociación con la UE sin que la apertura de mercados afecte a todos los países andinos por igual, resumió el secretario general de la CAN, el ecuatoriano Freddy Ehlers.
"Perú y Colombia -explicó- tienen una posición de apertura de mercado, privilegiando una relación con la UE, mientras que Bolivia y Ecuador no quieren participar en áreas como inversiones, propiedad intelectual y servicios, y apuestan por un desarrollo económico diferente".
"Esa es la razón por la cual estaba trabada la negociación: la UE quería negociar en bloque", aseguró el secretario comunitario.
"Los andinos iremos juntos al 80% de la negociación y en el 20% restante cada país definirá cómo lo hace", dijo Ehlers a la radio local RPP al evocar la fórmula equivalente al popular dicho "juntos pero no revueltos".
La tensión entre Lima y La Paz por el tema CAN-UE había aumentado durante la semana, cuando tres ministros y el propio presidente Alan García denunciaron la "negativa" actitud boliviana.
Las quejas de Perú provocaron que el vicepresidente boliviano, Alvaro García, rechazara las críticas peruanas declarando que "se negocia por consenso, no se negocia unilateralmente".
Los intercambios comerciales entre la UE y la CAN se elevan a 15.000 millones de dólares por año.
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