 Presidente de Brasil, Lula y canciller alemana Angela Merkel
(AFP)
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HEILIGENDAMM, Alemania (AFP) -
El acuerdo sobre el clima del G8 "es contradictorio" con una propuesta que habían hecho los cinco países emergentes del G5, entre ellos Brasil y México, a la presidencia alemana de la cumbre, afirmó este viernes el presidente brasileño, Luiz Inacio Lula da Silva, en Heileigendamm, en el noreste de Alemania.
El documento del acuerdo sobre el clima alcanzado el jueves por los ocho países más industrializados "tiene mucho que ver con la proposición de (el presidente estadounidense George W.) Bush" y "es contradictorio" con el que presentó el G5, integrado por Brasil, México, China, India y Sudáfrica, a la canciller alemana, Angela Merkel, afirmó durante una rueda de prensa.
Los ocho miembros del G8 reconocen en su compromiso la necesidad de reducir sustancialmente sus emisiones de gases de efecto invernadero, pero se cuidan de mencionar objetivos numéricos de carácter vinculante.
Alemania había convertido en una prioridad la reducción de las emisiones mundiales de CO2 en un 50% antes de 2050, con relación a las de 1990, pero el documento final incluye algunas exigencias de Bush, como su negativa de fijar objetivos concretos en cifras.
"Hay cosas en el documento del G8 que no han sido discutidas" en organismos internacionales, afirmó Lula.
El ministro de Relaciones Exteriores brasileño, Celso Amorim, que también estaba presente en la rueda de prensa, habló de "diferencias".
El texto del G5, avalado por la presidencia alemana, incluye el proceso de responsabilidades diferenciadas, mientras que el G8 "no dice nada contra eso, pero se centra en metas voluntarias, metas regionales", dijo.
Por lo tanto "no hay compromiso de nuestra parte con el documento del G8", afirmó Amorim.
El texto del G5 hace referencia a los derechos de propiedad intelectual relacionados con el comercio, incluidos en la Organización Mundial del Comercio (OMC), y menciona la salud pública, explicó el canciller.
No obstante, según Lula, Merkel dijo públicamente que el documento acordado el jueves sería debatido en la próxima reunión del G8, que se celebrará en Japón.
Por tanto "propuse que mantuviéramos un encuentro (del G5) antes para llevar algo" al próximo G8, afirmó el presidente.
Los países emergentes quieren vincular la protección climática con el desarrollo, pues no están dispuestos a sacrificar su economía en nombre del medioambiente, cuando consideran que se ha deteriorado, ante todo, por la acción de los estados más industrializados.
En este sentido Lula abogó por invertir en las nuevas tecnologías y afirmó que su país se encuentra en una situación privilegiada gracias a su apuesta por los biocombustibles, el biodiesel y la energía eléctrica renovable.
Los cinco países emergentes asistieron el viernes al diálogo ampliado del G8.
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