 Manfestación en Rostock
(AFP)
|
HEILIGENDAMM, Alemania (AFP) -
Los países del G8 se pusieron de acuerdo el viernes para desembolsar 60.000 millones de dólares para la lucha contra las pandemias en África y reiteraron su compromiso de aumentar su ayuda al continente negro en los años venideros.
El último día de la cumbre en Heiligendamm (noreste de Alemania) estuvo dedicado al continente africano, con la presencia de seis jefes de Estado invitados, entre ellos los de Nigeria, Sudáfrica, Senegal y Argelia, así como a las economías emergentes.
Acusados a menudo de dejar de lado a Africa, los países desarrollados del G8 intentaron retomar la iniciativa prometiendo una jugosa aportación para la lucha contra el sida, el paludismo y la tuberculosis.
Un comunicado difundido el viernes por el G8 mencionó "60.000 millones de dólares" que serán desembolsados "a lo largo de los próximos años".
La mitad de esta cantidad saldrá de las arcas de Estados Unidos, que ya prometió a finales de mayo duplicar su ayuda en este ámbito hasta los 30.000 millones de dólares.
Un décimo de esta suma alimentará un Fondo Mundial contra las Pandemias creado en 2001 por el G8, con el respaldo de la ONU.
Los países del foro (Estados Unidos, Alemania, Rusia, Francia, Gran Bretaña, Japón, Canadá e Italia) también reafirmaron el compromiso que adquirieron hace dos años en Gleneagles de duplicar el montante de su ayuda a Africa en 2010 con respecto a 2004.
Ello representaría una partida suplementaria de 50.000 millones de dólares anuales hasta esa fecha.
Este compromiso sale de nuevo a relucir en el comunicado publicado el viernes.
"Somos conscientes de nuestras obligaciones y deseamos cumplir las promesas", declaró la canciller alemana Angela Merkel, anfitriona de la cumbre de Heiligendamm.
"Africa espera que el G8 respete sus compromisos", insistió el presidente de Ghana, John Kufuor, en nombre de la Unión Africana. Y aseguró que, a cambio, el continente negro se esforzará por mejorar la gestión de la ayuda y de sus fondos públicos.
El G8 está actualmente muy retrasado con respecto al calendario inicial. Y eso a pesar de que la economía mundial atraviesa desde hace varios años un periodo de prosperidad nunca visto en más de tres décadas.
Las ONG y el Banco Mundial reprochan a los países ricos que incumplan sus promesas.
El anuncio fue acogido con satisfacción por las organizaciones de ayuda al desarrollo, que temían que el G8 revisara a la baja sus compromisos de Gleneagles durante la cumbre de Heiligendamm.
|