|
|
|||
|
||||||
|
|
Por Debbie Ponchner ‘Todos tenemos algo que perder’ Experto en economía del cambio climáticoEl coautor del Informe Stern sobre economía del cambio climático visita el país en el marco de un foro de la Escuela de Negocios Wharton
Edad 27 años Profesión economista Nacionalidad británico El cambio climático ha estado en la agenda científica desde hace varias décadas. Sin embargo, el mundo no despertó hasta que se le puso un valor económico a ese cambio. ¿Por qué? Las personas tienen distintas escalas de valores. Para algunas, el hecho de que el ecosistema de un oso polar esté en riesgo es muy importante y con eso basta. Para otras, el factor económico es lo importante. “A la hora de diseñar políticas, muchas veces importa cuál es el costo y, cuando no se tiene un beneficio contra el cual comparar el costo, las voces que reclaman el alto costo de las políticas toman más fuerza. Se necesita brindar a los políticos y a las personas los dos lados de la moneda”.Unos días después de que se publicara el Informe Stern, el presidente de EE. UU., George Bush, admitió que el cambio climático es real y que la actividad humana es responsable de esos cambios. ¿Esperaba ese impacto? El Informe es solo un pedazo más de información. La gente espera que sus políticos tomen este asunto de forma seria, y se ve en la manera en que muchos de ellos se están comportando ahora, las políticas que dictan y lo que dicen sobre el tema. Eso está siendo alimentado por la información. ¿Qué cambios se han tomado a partir del Informe? En la Unión Europea se ha señalado el significado del Informe porque agrupa las prioridades – lo económico, el crecimiento y la seguridad energética– que deben ir de la mano para definir buenas políticas. En el Reino Unido tenemos ahora una meta (de reducción de emisiones) fijada en una ley. Las conclusiones del Informe son drásticas. Si no se toman medidas ya, de una inversión mínima del 1% del producto interno bruto del planeta al año para la eliminación en un 5% anual de la emisión de CO2, los daños al planeta son inminentes. En términos de reducir emisiones, tenemos la meta mundial de disminuirlas al menos en un 30%, de aquí al 2050, para tener emisiones de CO2 por debajo de 550 partes por millón. “Los países desarrollados deben hacer gran parte de esto: reducir entre 50% y 90% sus emisiones. Pero se debe tomar medidas más drásticas ahora para asegurarnos que vamos a alcanzar la meta en el 2050 y no tener que asumir reducciones drásticas más adelante porque estas serán más caras”. El Informe señala que, si no se hacen esas reducciones, se va a dar una disminución de entre el 5% y el 20% del ingreso per cápita. ¿Eso será parejo o hay ciudadanos del mundo que sufrirán esto más? Hay ciertas áreas donde el impacto del cambio climático se siente más. Son áreas donde el impacto será mayor y donde la gente, además, tiene menos capacidad para adaptarse a los cambios. En África, por ejemplo, no hay mucho con que adaptarse y allí la falta de agua ya es un problema. En Centroamérica, los eventos climáticos ya han mostrado lo que pueden hacer. Cualquier cosa que aumente su frecuencia e intensidad va a tener efectos. “Países ricos, con clima más ‘aburrido’, tendrán menos volatilidad, pero, a largo plazo, todo el mundo será afectado de forma negativa. Cuando la temperatura aumente más de 3° Celsius, la agricultura de todo el planeta se veráafectada. Todos tenemos algo que perder, así que hay que ser optimista de que estamos moviéndonos hacia una solución”. ¿Cómo debe dividirse la inversión para evitar eso? Aquellos que tienen más capacidad para pagar, más responsabilidad histórica y más emisiones, tienen más deber de actuar, tanto en la necesidad de reducir emisiones como en ayudar a los que menos tienen para adaptarse al cambio. ¿Qué opina de la actitud de países como Australia, China y EE. UU., que se niegan a firmar el protocolo de Kioto y ahora hablan de que ya es un acuerdo del pasado? Creo que es un paso en el camino correcto. Seguir adelante es positivo, muchos de los elementos del protocolo de Kioto tienen las prioridades correctas y, mientras continuamos hacia adelante, debemos tomar ventaja de lo que hemos aprendido y de los elementos clave. El nombre y la marca de Kioto no son lo más importante, pero sí los elementos que tiene. “Cualquier acuerdo que se haga debe seguir manteniendo el punto de que hay una responsabilidad compartida, pero diferenciada: la importancia de establecer un precio global al carbono y la importancia de llevar flujos de inversión a países en desarrollo”. El informe recomienda poner impuestos al carbono y establecer un mercado mundial de carbono. ¿Cómo funcionaría? En términos del mercado, hay distintas formas de hacerlo. Puede ser por colocación, si uno vende todos sus permisos de emisión de gases a través de una subasta. También está el comercio internacional. Por ejemplo, la Unión Europea puede comprar créditos en otros países. Aquí las compañías, en lugar de reducir sus emisiones, reducen las emisiones en países en vías en desarrollo al comprar los créditos. “La diferencia entre los impuestos y los permisos es que, con los impuestos, se sabe cuál es el precio, pero no cuánto va a ser la reducción real en las emisiones. Con los permisos, se sabe exactamente cuánta reducción se va a lograr, pero no se sabe cuál va a ser el precio exacto”. El millonario británico Richard Branson lanzó un concurso que premiará con $25 millones a quien cree una técnica para capturar CO2. ¿Funcionará? Hay ingenieros que hablan de capturar el CO2 de la atmósfera y convertirlo en combustible. Creo que el problema se debe atacar de frente, pero también debemos invertir en estas ideas extrañas, porque no sabemos cuál puede ser exitosa. A los científicos les gustan los retos. Puede ser que funcione y por $25 millones saldría muy barato.
|
|
||||
|
© 2007. GRUPO NACIÓN GN, S. A. Derechos Reservados. Cualquier modalidad de utilización de los contenidos de nacion.com como reproducción, difusión, enlaces informáticos en Internet, total o parcialmente, solo podrá hacerse con la autorización previa y por escrito del GRUPO NACIÓN GN, S. A.
Si usted necesita mayor información o brindar recomendaciones, escriba a webmaster@nacion.com Apartado postal: 10138-1000 San José, Costa Rica. Central telefónica: (506) 247-4747. Servicio al cliente: (506) 247-4343 Suscripciones: suscripciones@nacion.com Fax: (506) 247-5022. CONTÁCTENOS |