 Ceremonia de adhesión al bloque
(AFP)
|
SOFIA (AFP) -
El primer ministro búlgaro, el socialista Serguei Stanichev, forzó a dimitir a dos de sus ministros el sábado en señal de su lucha contra toda sospecha de corrupción en su gobierno, a menos de un mes de la publicación de un informe crucial de la Comisión Europea sobre su país.
Miembros de la Unión Europea (UE) desde el 1 de enero, Bulgaria y Rumanía están siendo muy vigiladas por Bruselas.
Sofía debe demostrar progresos en la lucha contra la criminalidad y la corrupción, así como en la eficacia de su justicia antes de la publicación del informe de la Comisión, el 27 de junio, so pena de posibles sanciones.
En un intento de responder a las expectativas de Bruselas, Stanichev se vio obligado a eliminar de su gobierno a su ministro más influyente, Rumen Ovcharov, responsable de la cartera de Economía y Energía y vicepresidente del Partido Socialista.
Ovcharov "propuso el viernes su dimisión (...) y yo la acepté", declaró el primer ministro el sábado, en una conferencia de prensa en Sofía.
Stanichev subrayó que "en esta situación política, se necesitaba un gesto moral fuerte" por parte de Ovcharov, "porque es así que se actúa en los países europeos".
La fiscalía general búlgara anunció el viernes su renuncia, por falta de pruebas, a investigar a Ovcharov por un caso de malversación de fondos públicos, abuso de poder y tentativa de influenciar la justicia.
A principios de mayo, tras la aparición del escándalo que involucraba a una empresa estatal de calefacción, el primer ministro destituyó inmediatamente a la viceministra de Economía y Energía, Kornelia Ninova, y al viceministro de la Lucha contra los Desastres, Delian Peevski, acusados de malversación de fondos de las reservas del Estado.
Ahora, además de la dimisión de Ovcharov, Stanichev "también aceptó" la del ministro de Justicia, Guéorgui Petkanov. Subrayando el "gran cansancio" de este último, el primer ministro expresó su deseo de que los esfuerzos para reformar el sistema judicial "prosigan con renovada energía".
La lentitud e ineficacia de la justicia búlgara son notorias, si bien el viernes, el embajador estadounidense en Sofía, John Beyrlee, alabó los esfuerzos del fiscal general, Boris Velchev.
"Somos testigos de un cambio en la lucha contra el crimen organizado y la corrupción en Bulgaria. Los criminales y sus organizaciones comprobarán que sus días están contados", declaró.
Por su parte, el primer ministro anunció el sábado la próxima creación de una agencia nacional de seguridad que combinará los esfuerzos de los ministerios del Interior, Defensa y Finanzas.
"La lucha contra la economía ilegal y la corrupción" es "una prioridad nacional", explicó.
Los sucesores de los dos ministros dimisionarios serán designados próximamente dentro de la coalición gubernamental, formada por los socialistas y dos pequeños partidos liberales, el MNS del ex rey Simeón II, y el MDL de la minoría turca.
Se trata del primer ajuste ministerial desde la difícil formación del Ejecutivo en agosto de 2005, y se produce dos semanas después de las primeras elecciones europeas en Bulgaria en las que los socialistas se vieron adelantados por un nuevo partido populista de centroderecha.
|