 Kirchner y Filmus
(AFP)
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BUENOS AIRES (AFP) -
La capital argentina iniciaba este sábado la vigilia hacia los comicios municipales con un político de derecha como favorito, mientras el candidato del gobernante peronismo batalla por entrar al balotaje en un distrito de peso político de cara a las generales de octubre.
El gobierno nacional jugó todas sus cartas esta semana en favor del candidato y actual ministro de Educación, Daniel Filmus, un sociólogo de 51 años que disputa el segundo lugar con el actual alcalde, Jorge Telerman, en busca de la reelección con apoyo de fuerzas de centroizquierda.
Pero los sondeos señalan como favorito al empresario y presidente del club de fútbol Boca Juniors, Mauricio Macri (Propuesta Republicana, derecha), aunque sin los votos necesarios para ganar en primera vuelta.
A menos que la elección depare sorpresas, el nombre del próximo alcalde se definirá recién en el balotaje del 24 de junio.
Macri, actual diputado nacional, pertenece a una familia acaudalada que expandió sus negocios de la mano del neoliberalismo de los años 90 y realizó su primera incursión política en 2003 cuando perdió la alcaldía porteña en segunda vuelta ante la fórmula Aníbal Ibarra-Jorge Telerman.
Ibarra dejó la alcaldía en manos de Telerman al ser destituido en 2006 por la muerte de 194 jóvenes en el incendio de una discoteca habilitada en forma irregular y el domingo buscará ser elegido como legislador porteño.
Junto con el alcalde y vicealcalde, los porteños votarán para renovar la mitad de las 60 bancas de la Legislatura (Parlamento) de Buenos Aires, una ciudad de 3 millones de habitantes con autonomía como las 23 provincias del país, pero que es a la vez sede del gobierno nacional.
Unas 2,57 millones de personas, entre ellas 10.000 extranjeros, están habilitadas para elegir quién gobernará la capital argentina por los próximos cuatro años, el segundo distrito electoral del país, históricamente hostil al peronismo.
Los comicios tienen particular peso político con vista a las elecciones de octubre en las que el gobierno competirá por otros cuatro años de mandato frente a una oposición desarticulada en la que ningún candidato parece ensombrecer las aspiraciones del presidente Néstor Kirchner.
A menos de cinco meses de los comicios, el mandatario sigue sin develar si el candidato presidencial será él o su esposa, la senadora Cristina Fernández.
Las elecciones porteñas coincidirán con las de Neuquén (sur), donde el gobierno respalda la candidatura del intendente (alcalde) Horacio Quiroga, un radical aliado de Kirchner que intenta romper la hegemonía del Movimiento Popular Neuquino (MPN, derecha), en el gobierno desde hace dos décadas.
Pero el candidato de Kirchner en Neuquén no presenta mejor chance que su par en Buenos Aires y resulta aventajado por el MPN en más de diez puntos, según sondeos.
El MPN postula a Jorge Sapag, ex vicegobernador del actual mandatario provincial, Jorge Sobisch, cuyo gobierno fue centro de las críticas por el crimen de un maestro en abril durante la represión policial a una protesta gremial.
El crimen empañó las aspiraciones presidenciales de Sobisch, uno de los potenciales rivales del kirchnerismo en octubre.
Unos 300.000 neuquinos podrán votar el domingo en esta provincia patagónica en la que, pese a su riqueza en petróleo y gas, la mayor parte de sus 450.000 habitantes vive del turismo y la producción agrícola.
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