 Presidente del Senado brasileño, Renan Calheiros
(AFP)
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BRASILIA (AFP) -
El presidente Luiz Inacio Lula da Silva salió el viernes en defensa del Congreso brasileño ante las críticas del mandatario venezolano, Hugo Chávez, contra esa institución, y determinó que la cancillería convocara al embajador de Venezuela a dar explicaciones.
"El presidente Lula determinó que el ministerio de Relaciones Exteriores convoque al embajador de Venezuela en Brasil (Julio García Montoya) para las indispensables aclaraciones", revela la nota oficial de la cancillería.
"Lula reafirmó su total apoyo a las instituciones brasileñas y expresó su repudio a manifestaciones que pongan en cuestión la independencia, la dignidad y los principios democráticos que orientan esas instituciones", señala el comunicado.
La orden de Lula fue enviada desde Londres, donde este viernes hizo escala antes de partir a India en viaje oficial. El embajador fue recibido en Brasilia a las 15H30 (18H30 GMT) por el subsecretario Ruy Nogueira, que sustituye al ministro de Relaciones Exteriores, confirmó la cancillería.
El gobierno y el Parlamento brasileños rechazaron el viernes las críticas del presidente venezolano acusando al Congreso de Brasil de estar subordinado a Washington.
La polémica se desató porque la comisión de Relaciones Exteriores del Senado brasileño aprobó el miércoles un pedido a Chávez para que reconsidere la no renovación de la concesión a la televisión opositora RCTV, que dejó de emitir en canal abierto el domingo.
El presidente venezolano respondió que "el Congreso de Brasil debería preocuparse de los problemas de Brasil" y lo acusó de estar "subordinado" a Washington.
Lula afirmó que "Chávez tiene que ocuparse de Venezuela, yo tengo que ocuparme de Brasil y (el presidente George W.) Bush tiene que ocuparse de Estados Unidos", en declaraciones divulgadas desde Londres por la estatal Agencia Brasil.
El presidente de la Cámara de Diputados, Arlindo Chinaglia, del gobernante Partido de los Trabajadores (PT, izquierda), dijo que Chávez "hizo un juicio que no le cabe, se equivocó gravemente al atribuir al Congreso (brasileño) una subordinación que no existe, a ningún poder, y principalmente a ningún poder extranjero. Esa fue su mayor falta de respeto".
El presidente del Senado brasileño, Renan Calheiros, afirmó: "un jefe de Estado que no sabe convivir con una manifestación democrática y en defensa de la democracia, como fue la del Senado brasileño (al pedir la extensión de la concesión para RCTV), es porque probablemente esté caminando en dirección contraria a la democracia".
Calheiros es del Partido del Movimiento Democrático (PMDB, Centro), el principal aliado de Lula en su gobierno del PT.
El pedido para que Chávez reconsidere la no renovación de la concesión de RCTV no es "agresivo u ofensivo", es "un llamado al presidente de un país vecino con el objetivo de mostrar la importancia de mantener la libertad de prensa del continente", afirmó el presidente de la comisión de Relaciones Exteriores del Senado, el conservador opositor Heráclito Fortes.
Lula reiteró el viernes que no opinaría sobre la cuestión de RCTV, por considerar que ése "es un problema de Chávez con la televisión, la legislación de Venezuela. No es un problema de Brasil".
Aun así, añadió que "el problema de Brasil es otro, aquí tenemos una práctica extremamente democrática en la relación con la prensa, está consolidada".
Chávez había considerado "digna" la actitud de Lula de no opinar.
Fuentes diplomáticas brasileñas dijeron a la AFP que "en Itamaraty (ministerio de Relacinones Exteriores), las afirmaciones de Chávez fueron recibidas con desagrado, pues usó términos que no son apropiados para referirse al Congreso brasileño y a Brasil".
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