 Marcus Gronholm en Atenas
(AFP)
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ATENAS (AFP) -
El finlandés Marcus Gronholm (Ford Focus) se colocó este viernes en cabeza del Rally de Grecia, octava carrera del Campeonato del Mundo WRC, con un pelotón de cinco pilotos a su rueda, entre ellos Sebastien Loeb (Citroen C4), agrupados en menos de 2 segundos.
Al término de la primera etapa, Gronholm, vencedor en Atenas el año pasado, aventajaba en 8 segundos, 3 décimas al noruego Petter Solberg, seguido a 7 décimas por el australiano Chris Atkinson, al volante del otro Subaru Impreza oficial, y a 7 décimas más por Loeb.
El triple campeón del mundo francés comenzó mal la jornada, con un trompo en la ES2, 12 segundos perdidos y un 7ª plaza provisional. Acabó bien, marcando el mejor tiempo en la ES8, sinónimo de 4ª plaza provisional a la vuelta al parque de asistencias del hipódromo de Markopoulo.
"Sólo estamos a dos segundos de la segunda plaza y a nueve de la primera, no está tan mal", resumió Loeb, que había perdido tiempo esta mañana porque debía barrer la pista, aunque no era la única razón.
"En la primera especial, no encontramos el ritmo. Era muy resbaladiza, muy estrecha. No quería correr riesgos, cometer un error como en Cerdeña", explicó Loeb.
Después del descanso, Loeb tuvo que batallar en su C4 rojo para recuperar el terreno perdido con Gronholm, su objetivo principal, pero también con los dos Subaru, que no se encontraban en tan destacada posición desde hace tiempo.
Con Mikko Hirvonen, al volante del otro Focus oficial, quinto a 6 décimas de Loeb, y el español Dani Sordo, con el otro C4, sexto a 4 décimas de Hirvonen, nos encontramos con seis pilotos de vanguardia en poco más de diez segundos, después de 100 km de especiales.
"La pelea, está bien por el interés del rally, pero esperad a mañana porque corre el riesgo de no ser la misma historia": Gronholm, Solberg y Loeb, lúcidos, dijeron exactamente la misma cosa sobre la segunda etapa, y sobre todo de la especial de 48 km (ES10, ES14) que deberán recorrer dos veces el sábado.
"Puede haber diferencias, habrá que llegar al final, y a un ritmo donde no podemos permitirnos asegurar sobre las piedras, así que habrá que tener un poco de suerte", añadió Loeb sobre esta especial 'maratón'.
El francés habla con conocimiento de causa, porque el año pasado perdió este rally de Acrópolis por una piedra mal colocada en su camino.
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