 ONU quiere poner un alto a crisis humanitaria en Darfur
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NUEVA YORK (AFP) -
El Consejo de Seguridad de las Naciones Unidas votó unánimemente el martes el despliegue de una fuerza conjunta del organismo internacional y la Unión Africana en Darfur, una decisión calificada como "histórica y sin precedentes" por el secretario general de la ONU Ban Ki-moon.
La resolución 1769 impulsada por Gran Bretaña, Congo, Francia, Italia, Perú y Eslovaquia, autoriza una fuerza "híbrida" y fuerte de 26.000 efectivos que será conocida como UNAMID. La fuerza se encargará del mantenimiento de la paz en Darfur reemplazando a 7.000 soldados mal equipados de la Unión Africana.
El texto autoriza a la fuerza conjunta bajo el Capítulo Siete a tomar "las acciones necesarias", incluso la fuerza si es necesaria, para proteger a su personal, mejorar la seguridad y la libertad de movimientos para la ayuda humanitaria, prevenir ataques y amenazas contra civiles y apoyar la implementación del Acuerdo de Paz de Darfur.
Describiendo el texto como "histórico y sin precedentes", Ban dijo al consejo que al adoptarlo estaban enviando una "clara y poderosa señal de nuestro compromiso para mejorar las vidas de los pueblos de la región y cerrar este trágico capítulo de la historia de Sudán".
El embajador de Sudán ante las Naciones Unidas, Abdalhaleem Mohamad, dijo que aunque no estaba feliz con todos los elementos de la resolución "podría vivir con ella".
El embajador saliente de Gran Bretaña ante Naciones Unidas, Emyr Jones Parry, uno de los impulsores del texto, dijo que el foco debe estar en "asegurar un acuerdo político" que involucre a Jartum y todos los grupos rebeldes de Darfur.
La resolución subraya que no puede haber una solución militar para el conflicto de Darfur y exhortó a Jartum y a los grupos rebeldes a comprometerse a un cese al fuego permanente y a unirse a las conversaciones de paz bajo la mediación de la Unión Africana y Naciones Unidas.
Una reunión conjunta esta semana entre la Unión Africana y Naciones Unidas en Arusha, Tanzania, sentará las bases con los grupos de rebeldes para renovar las negociaciones con Jartum.
Jartum firmó el Acuerdo de Paz de Darfur en Nigeria con el principal grupo rebelde un año atrás, pero otras organizaciones rebeldes se negaron a apoyar el acuerdo.
La autorización para el despliegue llegó horas después de que el primer ministro británico Gordon Brown amenazara con sanciones si la violencia en la región sudanesa de Darfur no se detenía.
En un discurso en las Naciones Unidas, Brown dijo: "no estoy preparado para dejar que esta tragedia continúe sin acción", refiriéndose a la muerte de 200.000 personas en Darfur por efecto de la guerra y la hambruna según las estimaciones de la ONU.
"Si no se toman acciones para terminar con la violencia, entonces más sanciones serán impuestas", agregó.
China había expresado reservas sobre una polémica referencia al Capítulo Siete de las Naciones Unidas que obligaba más fuertemente a cumplir con la resolución. China es un aliado cercano de Jartum y un miembro con poder de veto en el consejo.
La semana pasada, los impulsores del texto reitiraron una amenaza de "más medidas" contra los partidos sudaneses que no cumplan sus compromisos.
Luego de meses, finalmente el presidente sudanés Omar al-Beshir dio su consentimiento para el despliegue de la UNAMID.
Estados Unidos advirtió a Sudán este martes que enfrentará sanciones "unilaterales y multilaterales" si no cumple con la resolución.
La mayor parte de la UNAMID no será desplegada antes del comienzo del año entrante. La fuerza estará bajo el comando de la ONU y esta inicialmente pensada para un período de 12 meses. La fuerza costará unos 2.000 millones de dólares.
El conflicto de Darfur comenzó en febrero de 2003, cuando tribus africanas se rebelaron contra lo que consideraron décadas de discriminación del gobierno de Jartum, dominado por árabes.
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