 Una socorrista ubica a los evacuados de Canarias
(AFP)
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MADRID (AFP) -
Varios incendios seguían muy activos el lunes en Portugal y España, donde más de 4.000 personas fueron evacuadas en las islas de Gran Canaria y Tenerife (archipiélago atlántico de Las Canarias) y han resultado quemadas miles de hectáreas.
Un total de 2.065 personas han sido evacuadas de sus viviendas, hoteles y zonas rurales de los municipios de Mogán, San Bartolomé de Tirajana y Tejeda, y alojadas en polideportivos y albergues, una parte, mientras otros se han ido a casas de familiares en la isla de Gran Canaria.
"Estamos en una situación compleja, difícil, dramática, diría yo", dijo el presidente de Canarias Paulino Rivero en una rueda de prensa en la tarde del lunes, en la que precisó que el fuego ha arrasado cerca de 5.000 hectáreas de pinar.
El presidente canario, que no dudó en confirmar que los daños materiales son cuantiosos, afirmó que la prioridad actualmente es evitar la pérdida de vidas humanas.
"A partir del momento en que se controle el incendio, estaremos en condiciones de evaluar los daños", añadió Rivero, quien prometió ayudas para los damnificados por los incendios.
Según los medios, unas 60 casas de Mogán fueron alcanzadas por este fuego de "dimensiones históricas", aunque el casco urbano ya se encuentra fuera de peligro.
Los bomberos habían logrado controlar el domingo los diferentes focos del fuego que afectó a una zona de más de 3.500 hectáreas en el centro montañoso y frondoso de la isla, pero un fuerte viento reavivó los fuegos en la noche del domingo al lunes, que se han visto favorecidos durante el día por temperaturas de hasta 50 grados, constató una fotógrafa de la AFP.
En las labores de extinción trabajan más de 500 efectivos, entre bomberos, militares y miembros de protección civil, así como siete helicópteros y un hidroavión, que ven dificultado su trabajo por el fuerte viento reinante.
Según el consejero (ministro regional) de Presidencia, Justicia y Seguridad canario, José Miguel Ruano, la velocidad del viento llegó a impedir en ocasiones en el uso de seis de los siete helicópteros.
Rivero expresó su esperanza de que "la fuerza del viento empiece a tener menos intensidad y pueda ser un aliado".
Un guardia forestal, de 37 años, ha ingresado el lunes en prisión incomunicada y sin fianza por orden de una jueza tras ratificar ante el magistrado que era el autor del incendio.
La magistrada le imputa un delito "de incendio" y otro "contra el medio ambiente".
Este guardia confesó ante la guardia civil haber iniciado el fuego, del que fue de los primeros en dar aviso, porque deseaba que se le prolongara su contrato, que finalizaba en septiembre.
En otra de las islas del archipiélago canario, la de Tenerife, otro fuego ha obligado a evacuar a unas 2.000 personas y ha quemado unas 2.600 hectáreas en el norte de la isla, informó el presidente del Cabildo (autoridad isleña) tinerfeño, Ricardo Melchior.
Las personas evacuadas como medida de precaución pertenecen a los municipios de Icod de los Vinos, La Guancha, Garachico y Los Realejos, donde se inició el incendio en la mañana del lunes.
En Portugal, unos 150 bomberos trabajaban el lunes en la extinción de tres incendios en el centro y sur del país, ayudados por 35 vehículos, seis helicópteros y cuatro aviones, según los servicios de protección civil.
El incendio más preocupante estaba en Sabugal, donde las llamas progresaban en dos frentes combatidos por 65 bomberos, 16 vehículos, un helicóptero y dos Canadair.
En la España peninsular, otro gran incendio declarado en un campo de tiro militar en Córdoba (Andalucía, sur) quedó controlado el lunes tras calcinar 4.100 hectáreas, 2.600 de ellas en el interior del recinto militar, dijo el director general de Gestión del Medio Ambiente del gobierno regional andaluz, José Guirado.
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