 Ceremonia de clausura de los Panamericanos
(AFP)
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RIO DE JANEIRO (AFP) -
Orgullosa por la elogiada organización de los XV Juegos Panamericanos que acogió en las últimas dos semanas, Rio de Janeiro, sueña ahora con convertirse en la sede de los Olímpicos de 2016.
Para regocijo nacional, los brasileños consiguieron preseas en prácticamente todas las disciplinas y acumularon 54 de oro, pero lo que más celebran los seis millones de cariocas es haber pasado 16 días sin sufrir por la endémica violencia urbana y haberse presentado ante el mundo como una ciudad bella y acogedora.
Los Panamericanos le dejaron a Rio una Villa Olímpica de 17 edificios, 4 estadios nuevos y una decena remodelados y obligaron a la ciudad a realizar un operativo de seguridad sin precedentes, con más de 18.000 efectivos.
De acuerdo con las palabras del presidente de la Organización Deportiva Panamericana (Odepa), Mario Vázquez Raña, Rio ganó medalla de sede olímpica.
Los Juegos de Rio "fueron los mejores de la historia", dijo Vázquez Raña en la ceremonia de clausura la noche del domingo. "Pasan a la historia porque demuestran al mundo lo que podemos realizar en América, hasta unos Juegos Olímpicos en 2016", resaltó el dirigente.
Los Juegos Olímpicos son para Rio de Janeiro una espina. La ciudad se postuló para los de 2012 y fue rechazada de entrada por las deficiencias de su infraestructura para organizar un evento de ese porte.
El alcalde César Maia dijo que, a pesar de algunos problemas, Rio de Janeiro ahora "demostró que puede ser la sede de los Juegos Olímpicos de 2016" e instó a poner todo el empeño para conseguir ese objetivo.
Rio potenció su identidad internacional con un escenario natural que otras ciudades no tienen, opinó Maia. "Pudo haber errores y serán corregidos para una candidatura olímpica", prometió.
Además, será una de las sedes de la Copa Mundial de Fútbol de 2014, a la que Brasil es el único aspirante a organizar, pero ganar la plaza olímpica en 2016 no será sencillo. La "Ciudad Maravillosa" deberá medir fuerzas con urbes como Madrid o Chicago que tienen igual pretensión.
Por lo pronto, en el ítem seguridad, los cariocas recibieron este lunes la promesa del presidente Luiz Inacio Lula da Silva que se mantendrá gran parte del despliegue de vigilancia que permitió realizar sin tropiezos los juegos.
"Lo que fue montado en el ámbito de seguridad pública en Rio de Janeiro, comenzando por la inteligencia, los aviones, los coches, o sea, 75% de eso, se quedará en Rio de Janeiro", señaló Lula en su programa semanal de radio.
Sin embargo, el patrullaje especial disminuirá y eso se ha convertido en un reto para la Policía que está enfrentada a grupos criminales de gran poder de fuego afincados en las favelas.
"El problema que tenemos hoy es cómo desmovilizar el esquema especial montado para los Panamericanos sin causar un efecto negativo en la población", dijo Carlos Moraes, comandante de la Guardia Municipal al diario O Globo.
Las autoridades se proponen también mejorar el sistema de transporte público y planean sacar del papel viejos planes de extender la red de metro con obras que estén listas para los Juegos de 2016.
Concretar el sueño olímpico de Rio implicará también mejorar algunas instalaciones, como la de béisbol, "que dejaron mucho que desear", según Juan Carlos Cárdenas, secretario general del Comité Olímpico de Chile.
Otros se quejaron de las dificultades con el idioma. "El número de los que hablaban español era muy pequeño", dijo Ernesto Quera, dirigente de la delegación de Venezuela.
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