 Lugovoi, el principal sospechoso
(AFP)
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LONDRES (AFP) -
Los cuatro diplomáticos rusos que Gran Bretaña expulsó a mediados de julio tras el rechazo ruso de extraditar al principal sospechoso del asesinato del ex espía Alexander Litvinenko, abandonaron ese país este viernes, indicó la embajada de Rusia en Londres.
Una portavoz de la embajada rusa confirmó a la AFP que los diplomáticos, "de rango intermedio", habían salido del país, aunque apuntó que la fecha exacta de su partida era "confidencial".
El ministerio de Relaciones Exteriores británico y el ruso no quisieron hacer ningún comentario al respecto.
Londres anunció la expulsión de cuatro diplomáticos rusos el 16 de julio como represalia ante la negativa de Moscú de extraditar al principal sospechoso del asesinato del ruso Litvinenko, que murió el pasado noviembre en Londres.
Scotland Yard sospecha que fue el ex miembro del KGB Andrei Lugovoi el principal instigador del envenenamiento del agente Litvinenko con polonio.
Litvinenko, que se había convertido en opositor al régimen del presidente ruso Vladimir Putin, había obtenido la ciudadanía británica.
Moscú se negó a extraditar a Lugovoi amparándose en la Constitución rusa y recordó que Londres hizo lo propio varias veces en el caso de Boris Berezovski, un hombre de negocios ruso refugiado en Londres, gran opositor al régimen.
Esto provocó la crisis diplomática que condujo a la expulsión de los cuatro diplomáticos, los cuales, según el departamento de prensa de la embajada rusa en Londres, tenían 10 días laborables para abandonar Gran Bretaña.
El diario anglófono The Moscow Times explicó que uno de los cuatro diplomáticos era "Andrew Levi, consejero de asuntos económicos y científicos", citando "varias fuentes próximas" a este diplomático.
Sin embargo, el ministerio de Relaciones Exteriores británico no quiso confirmar la expulsión de Levi.
Con la expulsión, "aumenta el miedo por las (consecuencias sobre las) relaciones comerciales" entre ambos países y se genera aún más tensión, observó el diario económico británico Financial Times este viernes, a pesar de que Gran Bretaña es el primer inversor extranjero en Rusia.
Louise Christian, abogada de Marina Litvinenko, viuda del agente asesinado, declaró a la AFP que su clienta "quería que Lugovoi fuera juzgado en este país (Gran Bretaña)", sin citar lo que esperaba del gobierno británico.
La letrada indicó que la viuda de Litvinenko pensaba llevar a Rusia "ante el Tribunal europeo de derechos humanos" porque "no había actuado (para resolver el caso) y por posible connivencia".
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