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ANGULEMA, Francia (AFP) -
El ciclista español Alberto Contador conservó el maillot amarillo de líder del Tour de Francia después de que el francés Sandy Casar (Française des Jeux) ganara este viernes la 18ª etapa del Tour de Francia, disputada en 211 km entre Cahors y Angulema.
En vísperas de una contrarreloj de 55,5 km que sin duda será decisiva para el desenlace el domingo en París de un Tour 2007 agitado por los escándalos de dopaje, el español de 24 años sigue líder. Pero el australiano Cadel Evans, su principal rival, arañó tres segundos para ponerse a 1 minuto 50 segundos.
El corredor del Discovery Channel era consciente del crucial momento que está viviendo. "Mañana es el día más difícil de mi carrera deportiva. Esta contrarreloj puede cambiarlo todo y puede cambiar mi vida", comentaba Contador, que heredó el liderato tras la expulsión del danés Michael Rasmussen.
"Así que, por ahora, voy a volver al hotel cuanto antes, masaje, descanso, cena y por la noche veré una película. Mañana nos levantaremos temprano para reconocer el recorrido de la contrarreloj y luego descansar y concentrarse para la prueba", explicó el madrileño.
En la etapa, Casar, de 28 años, entró en meta ovacionado por su público tras haberse caído al principio cuando se le atravesó un perro. El ciclista, profesional desde 1999, se imponía por fin en una etapa del Tour después de haber terminado segundo en tres ocasiones desde 2005.
"¡Por fin! Hacía bastante tiempo que lo esperaba. He estado a punto de abandonar después de la caída con el perro pero me han animado, me han motivado", comentaba.
El francés superó a sus tres compañeros de escapada, el belga Axel Merckx, el francés Laurent Lefèvre y el holandés Michael Boogerd, por ese orden, en un sprint disputado en un falso llano ascendente. La etapa de transición, que transcurrió bajo un sol resplandeciente, se resumió a su temprana escapada.
Los escapados llegaron a estar a 17 minutos y medio del pelotón a 50 km de meta, antes de que el equipo Euskaltel, protegiendo la posición de los españoles Haimar Zubeldia (5º) y Mikel Astarloza (10º), acortara distancias. El pelotón entró finalmente con unos ocho minutos y medio de retraso.
En meta, Cadel Evans arañó tres segundos a Contador, del que le separan 1 minuto y 50 segundos antes de la contrarreloj entre Cognac y Angulema del sábado.
Toda la presión parece recaer en el joven español antes de la contrarreloj de su vida, aunque su mánager, Johan Bruyneel, confía en sus posibilidades: "En principio, 1:50 será suficiente. Evans es más especialista (de crono) que Contador pero está en juego el maillot amarillo y Alberto está bien".
Pero el australiano aparece como el favorito para llevarse el premio gordo, sobre todo después de una semana de polémicas que ha dejado al Tour con dos equipos menos por controles antidopaje positivos y sin su líder, el danés Michael Rasmussen, expulsado por las crecientes sospechas que pesan sobre él.
También Contador paga las consecuencias de haber sido relacionado con la Operación Puerto, el enorme escándalo de dopaje descubierto hace un año en España.
Aunque fue absuelto de toda implicación, el hecho de que fuera el único corredor capaz de seguir los ataques de un impresionante Rasmussen en los Pirineos hicieron surgir ciertas sospechas respecto al nuevo líder.
En cualquier caso, Evans tendrá que recortar la distancia que les separa en una etapa que, sobre el papel, le resulta más favorable que a Contador. Ya ganó al español en una contrarreloj del Dauphiné Libéré hace seis semanas, por casi tres minutos, aunque según Bruyneel su pupilo simplemente tuvo un mal día.
"Creo que, si Evans tiene un gran día y Alberto uno terrible, todo es posible. Pero Alberto tiene el maillot amarillo y está dispuesto a luchar hasta la muerte en su bicicleta por conservarlo", declaró.
Para el director deportivo de Evans, Hendrik Redant, toda la presión recae en Contador: "Le he visto esta mañana y parecía bastante nervioso. Es normal, es el Tour de Francia. Ahora no puede fallar, sólo puede ganar. Pero es mucho estrés. Sé que Cadel está muy tranquilo, confiado, y eso es una gran ventaja".
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