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Carta a los tesalonicenses

No se debe desestimular la producción ni poner trabas al emprendedor

Thelmo Vargas
tvargasm@yahoo.com
Economista

Hermanos tesalonicenses, habitantes de la capital de Macedonia:

Hace unos mil novecientos cincuenta años, un personaje que yo admiro les envió dos breves cartas –que a la postre se hicieron famosas– en que les expresó su preocupación por ciertas actitudes que observó entre ustedes. En particular, le preocupaba que muchos tesalonicenses habían decidido no trabajar, pues consideraron que el regreso de Jesucristo (la “parusía”) era cuestión de días. Después de indicarles: “el día del regreso del Señor llegará cuando ustedes menos esperen”, en la primera carta les dijo: “hermanos, ustedes se acuerdan de cómo trabajábamos y luchábamos para ganarnos la vida. Trabajábamos día y noche, a fin de no ser una carga para ninguno de ustedes”. Y, en la segunda, les pidió: “ apártense de cualquier hermano que no quiera trabajar”, y no tuvo reparo en recordarles una regla que podría sonarles muy fuerte: “El que no quiera trabajar, que tampoco coma” (II Tesalonicenses, 3:10).

Mensaje de Pablo. Hoy leo en la prestigiosa revista The Economist (23-29/6/07) un destacado anuncio, aparentemente oficial, en el que ofrecen cosas buenas, y otras no tanto, a los empresarios que decidan invertir y producir en Macedonia.

Me alegra que le hayan hecho caso a Pablo, que así se llamó el personaje que los exhortó antes, pero no me parece del todo bueno para su pueblo que ofrezcan a los inversionistas excluirlos del pago de impuestos sobre la renta empresarial por diez años, personal por cinco, ni que les den gratis la conexión a terminales de gas natural, electricidad, agua y alcantarillado.

Tampoco que ayuden a las empresas hasta con 500.000 euros para la construcción de los edificios donde operarán, ni que les ofrezcan terrenos en arriendo ( leasing ) hasta por 75 años a tasas “concesionales”.

¿Por qué todo esto? ¿Por qué van a sacrificar a sus habitantes para beneficio del fisco de los países donde están constituidas las multinacionales que, de todas maneras, podrían ubicarse en Macedonia si las condiciones “fundamentales” (educación, infraestructura, régimen legal, seguridad, macroeconomía) fueran las adecuadas? Mucho mejor sería trabajar en pro de esto último; mejor eliminar las distorsiones que taparlas y compensarlas.

Dignas de imitar. Pero no todo lo que vi en su anuncio me pareció malo. Había dos cosas que creo en mi país, Costa Rica, deberíamos imitar: ustedes ofrecen mantener un impuesto sobre las utilidades de solo el diez por ciento (10%) y ejecutar los trámites que requieran los inversionistas en no más de diez (10) días hábiles. Esto es muy bueno porque no se debe desestimular la producción ni poner trabas a quien es emprendedor. Con tasas impositivas bajas, pero que rijan para todos, su país podrá recaudar más que con tasas altas, pero llenas de excepciones y portillos.

No sé por qué a nuestros representantes políticos les cuesta tanto entender esto.

Les deseo lo mejor en su esfuerzo por atraer inversionistas y les encargo que lean esta carta a todos los hermanos.

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