 Presidente de Uruguay Tabaré Vázquez
(AFP)
|
MONTEVIDEO (AFP) -
Las diferencias en la coalición de izquierda Frente Amplio que gobierna en Uruguay se hicieron patentes una vez más tras el Congreso del Partido Comunista (PCU) el fin de semana, que reclamó un "viraje" en la política económica del gobierno del presidente Tabaré Vázquez.
En su declaración final, el PCU --integrante del Frente Amplpio-- afirmó que "estamos llegando a una cruz de los caminos en donde es necesario un cambio que resuelva los grandes problemas del país: trabajo, salarios y jubilaciones, salud, vivienda y educación, además de un viraje de la política económica, sujeta aún a los intereses del capital financiero internacional".
El senador y secretario general del PCU, Eduardo Lorier, dijo a la AFP que "siempre nos hemos caracterizado por un apego estratégico a la unidad (en el Frente Amplio), pero a una unidad distinta al 'pegoteo' (unidad incondicional, ndlr), una unidad fundamentada en lo programático".
Señaló que la política económica del gobierno promueve la "introducción de elementos que no están en el programa de gobierno del Frente Amplio", como el impulso de un Tratado de Libre Comercio con Estados Unidos, el proyecto de autonomía del Banco Central o la reforma tributaria (ya en vigencia) "dual para gravar el capital y el trabajo".
Estas cosas son "atentatorias contra la unidad del Frente Amplio", dijo Lorier, quien añadió que la concepción de que el Estado debe "meterse en la cancha" para impulsar las fuentes de trabajo, colida "con la orientación económica" del ministro de Economía, Danilo Astori.
Por su parte, el senador del Frente Amplio Carlos Baráibar, de Asamblea Uruguay, el sector que orienta Astori, dijo a la AFP que la declaración del PCU "forma parte del debate" de la coalición.
No obstante, estimó que las apreciaciones allí vertidas son "equivocadas" y destacó que "el gobierno no es del ministro de Economía, sino del presidente y de todos sus ministros".
"No hay una política económica distinta a la que impulsa todo el gobierno, que integra el Partido Comunista" con la ministra de Desarrollo Social, Marina Arismendi, agregó Baráibar.
El senador estimó que el discurso del PCU se ha "radicalizado" porque en materia de "respaldos electorales le ha ido muy mal".
El gobierno ha exhibido diferentes visiones en asuntos clave, como en materia de política de inserción internacional y comercial.
Vázquez, que ha referido que su gobierno impulsa un "regionalismo abierto", busca nuevos mercados para el país mientras pide "más y mejor Mercosur".
Esa dualidad se refleja en dos marcados sectores en el gobierno: por un lado, uno que critica abiertamente la situación del Mercosur e impulsa una profundización de las relaciones comerciales con Estados Unidos, incluso un TLC, cuyo principal exponente es el ministro de Economía, Danilo Astori.
Por otro lado, el que privilegia al bloque regional -que Uruguay integra junto con Argentina, Brasil y Paraguay, mientras Venezuela está en trámite de adhesión plena- y la integración sudamericana, cuya cabeza visible es el canciller Reinaldo Gargano.
En este segundo bloque se alinea la ministra Arismendi, que calificó de "belicista", "execrable" y "asesino" al presidente estadounidense George W. Bush previo a su visita a Uruguay en marzo pasado.
El gobierno de Vázquez coqueteó con la idea del TLC con Estados Unidos, pero tras las diferencias en el seno del gobierno y las resistencias en el Mercosur, que no permite la negociación individual de sus socios con terceros, optó por un Acuerdo Marco de Comercio e Inversiones (TIFA).
|